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Esquema holístico para garantizar la armonía convivencial

1 de abril de 20220

Hoy existen dos formas de organizar la vida del planeta: una natural y la otra artificial, sin embargo, sólo hay una manera adecuada, y no es la ficción jurídica o el mundo virtual. Nación global energys dispone para los seres humanos del concepto sociedad mejorada, que se concreta en la comunidad naranja y la armonía convivencial, una simbiosis perfecta con la Naturaleza desde el acimut comunal.

Es desde la introspección y el palpitar íntimo, que el individuo se encuentra a sí mismo, logrando desvelar su función en la Tierra. El significado que cada hombre y mujer le otorgue a su vida, será en función de la comprensión o el desconocimiento de La Ley Universal (natural) Fundamental. A continuación desgranamos este asunto vital para todos los seres humanos del planeta.

Nos inclinamos hacia la bondad del ser humano, que situamos en el alma ciudadana. En los dones naturales y los talentos particulares que hacen a los hombres y las mujeres empoderarse para alcanzar la vida de las mayores capacidades. Descartamos los conocimientos impartidos por la educación obligatoria que ha demostrado ser adoctrinamiento. Desde el «abrazarnos por dentro» alcanzamos intuitivamente la sabiduría innata impresa en el ADN, así como en las células que guardan la herencia genética de miles de generaciones anteriores. El legado ancestral está siendo lastimado a base de tecnología excesiva. La voz interior debe escucharse ¡recuperando el diálogo íntimo! Ese contacto con los atributos que nos caracterizan a cada uno y son de gran valor para la comunidad.

El comportamiento de los autómatas del sistema que rige la vida del mundo de hoy, ha extraviado el nexo de unión entre el ser humano y su alma (vibración). De forma que los principios humanistas han quedado marginados por décadas del acontecer rutinario insulso y superficial. Pero la actitud que se convierte en conducta «natural» es la que parte de la dignidad y el libre albedrío. Mientras la integridad física y espiritual del ser humano se mantiene intacta, es decir, él y ella pueden emerger con sus destrezas y expresar libremente sus habilidades particulares en la sociedad, entonces ¡sí! se puede hablar de Ley Natural. Sin embargo, si él o ella están siendo acosados o marginados, humillados o restringidos, cancelados o censurados. Si los seres humanos están rodeados por mecanismos coercitivos que lastiman su identidad y degradan su autenticidad, dañando su autonomía y perjudicando su acción directa en la comunidad.. ¡se trata de una agresión a la misma Ley Natural!

La confusión se da cuando se habla de «derechos» en vez de los dones, dado que la vida que te quita el tribunal (llamado falsamente: de justicia) que regula el ordenamiento jurídico del país, equivale a una apropiación indebida ¡una usurpación! Hay que referirse siempre a los dones naturales, pero nunca se procede así, y, a partir de ese instante, es que se cae en la ficción jurídica y toda la fuerza de las instituciones. Los dones naturales que nos pertenecen a cada uno.. son la vida y la consciencia, el libre albedrío y la energía, el alma y sus atributos, el sentir que se convierte en actitud y el palpitar del cuerpo que se traduce en conductas y significa la capacidad de moverse libremente por el territorio. Ser y estar a plenitud de facultades en el mundo en el que participamos como artistas protagonistas.

Las comunidades naranja somos grupos de población cuyo propósito es legitimar nuestros dones naturales y los talentos particulares de cada miembro, frente a cualquier institución o mecanismo digital. Comunicamos a los organismos internacionales, a las entidades financieras globales y las corporaciones-estado, que hemos detectado una tiranía que denominamos dictocracia. Hemos identificado el laberinto de la ignorancia, así como las ilusiones del sistema que rigen la vida del mundo en la Tierra, y, disconformes, exaltamos la consciencia y la vibración del alma humana a través del acimut comunal.

Es posible un orden agradable y amable y favorable, cuando no hay división. Cuando hay unión y reunión en la consciencia de unidad. Cuando el líder es natural, en vez de autoritario. Cuando el líder natural no se impone, y es reconocido por los demás. Cuando el líder no quiere ser líder todo el rato, si no únicamente en el momento que puede ser de valor y utilidad a la comunidad. Cuando el liderazgo contiene esa vocación de servicio que se alinea con el bien común, en vez de la mentira y la codicia. Cuando está presente en su desempeño el apoyo mutuo y la ayuda recíproca, porque hay empatía, conexión, afecto y respeto en el trato cotidiano. Entonces la alegría se comparte, la fraternidad es evidente porque perpetúa la verdad del amor en libertad. Todos somos esa clase de líderes humanos que desconocemos nuestra naturaleza, a causa del laberinto de la ignorancia y las ilusiones del sistema.

El acimut comunal es divergente, es el disidente que se sale por la tangente para no ser restringido por la autoridad arbitraria que asesina el alma ciudadana. Se trata justamente de humanizar a la autoridad, de recuperar la democracia pura y de aportar una ráfaga de aire fresco denominada POLÍTICA VANGUARDISTA ante la «política de la vieja guardia» de los grandes partidos políticos que han estado actuando de espaldas a los ciudadanos a quienes prometieron defender y proteger, sin embargo, han estado protegiendo a las instituciones financieras y las grandes corporaciones industriales, defendiendo los preceptos y decretos y protocolos de los organismos internacionales situados por encima de los estados y gobiernos de los países del mundo.

El acimut comunal fusiona la Eco-aldea y el sentir de «la tribu» con la gestión pública de la administración local exenta de fanatismos ideológicos que solo provocan separación y distancia social, además de conflictos. Dentro de cualquier imperio o estructura de gobierno, puede existir una vida social creada por la gente que se cuida a sí misma en el lugar. Hombres y mujeres conectados a la tierra y su propia naturaleza, que viven en armonía, si daña o perjudicar a otro ser vivo. Pero no hay películas o literatura al respecto.

Lo que determina la existencia humana a plenitud de facultades, es la propia integridad, la consciencia de los dones naturales y la Ley Natural. La voluntad de hacernos cargo de nuestra vida. La responsabilidad del destino da comienzo en el alma del ser capaz de vibrar en la comunidad. El acimut comunal es la manera de ser y estar en el mundo, en la confianza de las destrezas particulares que nos caracterizan, y que empleamos para sumar y dinamizar el lugar que habitamos.

El sentir del palpitar genuino, nunca puede convertirse en una ley. Mucho menos en una serie de directrices que deben aplicarse en todos los rincones del planeta por igual. Jamás puede plasmarse sobre le papel, algo relacionado con la intuición y la percepción y la imaginación. La innovación social parte de cero. Es espontánea, está viva, en constante movimiento. Precisa un marco ágil y flexible, para poder emerger y expandirse. Así los asuntos más relevantes y trascendentes, se proyectan en el aquí y el ahora, de manera constructiva y según la excelencia humana.

El detalle está en el matiz.. igualdad de oportunidades.. ¡no la igualdad! Dado que es precisamente está la trampa: somos individuos. Individuos indivisibles, íntegros, con tesoros internos y atributos que nos hacen ser únicos. Singulares y peculiares, cada uno con las propias convicciones y el carácter que es el conjunto de aptitudes y actitudes reflejadas en una conducta que confecciona la vida de la comunidad. Una comunidad que identificamos como «naranja» para señalar que descartamos eso que el sistema llama «libertad» para mencionar al libre albedrío, es decir, la voluntad consciente del ser humanos para emerger con su totalidad. Por ello es imprescindible que las Escuelas Alternativas muestren como sucede el abrazarse por dentro para conciliarte con la naturaleza, la esencia del ser. Para ser y estar en el mundo a plenitud de facultades. Una posibilidad que se da cuando se participa en las Asambleas Ciudadanas Libertarias, donde se organizan las mociones que se aprueban en el pleno del ayuntamiento. Todo dentro del marco legal vigente. Siguiendo la constitución y las reglas de juego del mismo sistema.. pero redactando «las nuevas leyes para la Ley» que están en sincronía con los principios humanistas y la simbiosis de las almas enamoradas de la vida digna.

Igualdad de oportunidad y libre albedrío caminan de la mano en el acimut comunal. Sin embargo, es imposible que nada saludable y pacífico avance con el sistema que rige las cosas del mundo, mientras hable de una igualdad que es un timo (porque se sostiene en el abuso de la autoridad de unos pocos sobre el resto, creando a la víctima y el verdugo), y, una libertad que es una ficción jurídica (porque se inventa la capacidad de arrebatarle la libertad de movimiento y pensamiento a la población). Si degradas el libre albedrío (a la voluntad consciente del ser humano) en favor de una libertad regida desde instituciones y gestionada desde una ley vigente que vulnera los dones naturales del ser humano, entonces, marginas la posibilidad de la plenitud de los ciudadanos. Los condenas a una vida miserable donde son coaccionados mediante procedimientos coercitivos y expeditivos.

De repente, la población se inspira y, gente que nunca imaginaste que podría hacer cosas, realiza cosas realmente inimaginables, los ciudadanos ordinarios realizan cosas extraordinarias, proezas incalculables, espontáneas, generosas, porque el alma humana guarda tesoros inmensos y, los atributos propios de cada uno son joyas brillantes para la comunidad. Sobre todo cuando se abandona la flojera y el estancamiento de la zona de confort y emerges, trascendiendo, expandiendo tu vibración en la comunidad. Surgen un sin fin de situaciones interesantes. Se produce arte, porque el ser humano es un artista cuando puede ser protagonista, en vez de un actor que recita el papel asignado por el guionista, en vez de actuar según las indicaciones del director, en vez de aparecer en la esfera pública con los retoques de quien edita el relato y potencia o rectifica las cosas desde los efectos especiales artificiales.

La especie humana requiere del saber innato del individuo sano que se manifiesta con su totalidad ¡pacíficamente! Mediante el canal que posibilita el ser y estar en el mundo ¡creativamente! Este emerger y trascender en la sociedad, para expresar sus más elevadas características.. ¡es innovación social! Así es como la autoridad se humaniza. Desde la democracia pura que fomenta la política vanguardista que va de la mano de la evolución altruista. Conseguimos la sociedad que se mejora a sí misma desde la base, alcanzando la utopía. Inicia con el éxodo al alma, con la anarquía del alma, con la vibración de la energía que albergan todas las almas humanas del planeta.

Lo que significa ACIMUT como estimulo social, tiene que ver con el poeta y místico Antonio Machado, quien apuesta por vivir en libertad con su «Caminante no hay camino, se hace camino al andar». Esta es la premisa de ACIMUT. Planteamos algo nuevo, distinto, alternativo, divergente, sin precedentes. Para que los seres humanos no lleguen al umbral de la muerte con una sensación de haber estado viviendo un vida que no era la suya. Para que se den cuenta en el aquí y el ahora de la fabulosa oportunidad de corregir y re-escribir la historia de nuestra especie. Conectando con ese palpitar genuino de la existencia a plenitud de facultades. Viviendo con la peculiar inocencia del infante. Sólo así se alcanza el trayecto existencial, el proyecto vital, el sendero invisible que se hace visible. Porque el acertado paso es la inocencia que no sabe nada del miedo o la autoridad. Esa inocencia que es atrevimiento y desafío ante la adversidad.. ¡por curiosidad! Por el anhelo de experimentar la vida y descubrir su singularidad.

Hablar del acimut comunal es hablar de libre albedrío y, hablar del libre albedrío, es hablar de TODO. Nada puede concebirse, si no es desde la verdad, desde la dignidad, con el amor en el palpitar y el compromiso en la responsabilidad. Ningún tema de la vida, y, de la vida en el mundo, puede abordarse con alegría y serenidad, si no es desde la libertad total y absoluta dispuesta para la plenitud del ser humano. Todo lo demás son versiones parciales, lamentables. Alteradas por la censura o la ignorancia elegida por negligencia. El presente contenido es para individuos honestos y ciudadanos valientes dispuestos a ser intrépidos y auténticos en la época que así lo demanda.

El acimut comunal es un espacio singular donde la peculiaridad individual emerge y se expande en el territorio para favorecer la consciencia de unidad, la fraternidad y la empatía, el apoyo mutuo y la ayuda recíproca, el bienestar general y la alegría compartida, todo desde un afecto y respeto que está en las comunicaciones y relaciones y procedimientos que dan forma a la sociedad mejorada.

Desde que se inventó la democracia y la política, la población mundial depende directamente de las directrices y orientación de quienes ejercen la autoridad. Voluntariamente se someten a la voluntad de otros, a la ley y el orden que inventan y gestionan los que mandan. Pero aquellos ciudadanos elegidos, por los ciudadanos que descartan la responsabilidad de su propia existencia humana, a su vez, depositan la joya en manos de los ladrones. ¡Acatan las ordenes de otros que están fuera del organigrama!

Desde la década de los años setenta del siglo pasado en que se presentó públicamente la expresión Nuevo Orden Mundial, que venía gestándose desde décadas atrás, cuando surgieron las organizaciones internacionales y las instituciones financieras situadas al margen de los países, la Jefatura Negativa tomó en sus garras el destino de la especie humana. Entidades biológicas de inteligencia avanzada, incompetentes para la ética y la transparencia, se situaron por encima de la cúpula del poder. En la cúspide de la cúpula para presidir las élites.

ACIMUT no es un grupo de políticos que representan a los ciudadanos, es un grupo de seres humanos que se pronuncian como seres humanos, protagonizando los eventos de su destino dentro del órgano de gobierno que rige la vida del territorio.

by Aldo

Fundador del acimut comunal. Coordinador de la agenda ciudadana municipal transformadora. Interlocutor para la divulgación de los principios humanistas y la ley natural. Armonía con la innovación social que garantiza la dignidad y libertad de los ciudadanos, así como la ética y la virtud suscrita en la gestión pública desde la administración local del territorio.

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