(+34) 692 681 063 -próximamente-
Oficinas:Madrid-Barcelona-Valencia-Sevilla-Gipuzkoa-Tenerife
contacto@acimutcomunal.info

Autoridad y autogobierno son cuestiones muy distintas

2 de abril de 20220

La idea de «autoridad» equivale a accionarse desde adentro. Mediante un acto que se transforma en una situación en la que que se incluye a otros seres vivos. Un acto que puede ser el acompañamiento en el gesto, de la mejor actitud del ser humano. El impulso natural que deviene la conducta que en modo alguno será fea o triste o insalubre, si proviene del alma, del organigrama de las propias convicciones y los principios humanistas.

Los gobiernos prohíben arbitrariamente y sus pueblos, legislados, a menudo desde instancias superiores, aceptan y consienten, obedientes y sumisos, ante el circo electoral que se repite cada cierto tiempo. Para que los organismos internacionales situados fuera del organigrama, sigan gobernando desde la cúpula de la pirámide. La ciudadanía planetaria, ¿pueden hacer algo?… ¿Esta indefensión es justa?.. ¡Es la justicia del Sistema! Un sistema que existe para que los seres humanos cumplan, desde el mismo instante de su aterrizaje en la cuna, con la sentencia de cárcel perpetúa en la Tierra.

La Constituciones son normas de convivencia, pero las Constituciones han sido pisoteadas en los últimos treinta meses. Cada vez con mayor severidad, se camuflan nuevas leyes que benefician a otros que no son los habitantes del país. Se imponen decretos que aseguran ser «para el bienestar general» que sin embargo, dan mayores atribuciones a los organismos internacionales situados fuera del organigrama ciudadano. Por consiguiente, el «contrato social» de nuestra época es una falacia colosal. Las instituciones no están garantizando la vida plena, saludable y pacífica. La autoridad de los gobiernos provoca un clima de violencia institucional legalizada que daña a los ciudadanos.

Se sigue gobernando por la fuerza y el capricho de unas élites que tiran de los hilos escondidos detrás de las sombras. La figura del «rey» sigue estando en primera línea de la actualidad cotidiana. Pero una mayoría no se percata, mira hacia otro lado, no quiere aceptar la realidad. Se enredan con distracciones y entretenimiento vacío de sustancia vital. Nuestra especie va directa al precipicio y hace falta ponerle freno. Pronto, incluso la democracia y la política ¡desaparecerán! ¿Te parece apropiado el suceso?…

El declive de nuestra civilización abocada al globalismo totalitario, es una opción. Pero nunca es la única opción. Existen las alternativas y otras herramientas eficaces para la excelencia humana.

La Jefatura Negativa o élite en la sombra, son entidades biológicas de inteligencia avanzada, torpes en el amor, que se alimentan de las emociones negativas y del sufrimiento de nuestra especie. Utilizan el poder de la autoridad que sujeta la cúspide de la pirámide por el cuello y, gobernantes y dirigentes políticos, y administradores de las finanzas privadas, se tornan sus más efectivos secuaces. No necesitan el dinero. Utilizan el dinero para que los ciudadanos sigan en la telaraña en la que están inmovilizados y listos para ser devorados por el Sistema.

El ejército es un organismo que vive al margen de la sociedad civil, con sus propios criterios de comportamiento, signos y símbolos. El acimut comunal vive desde la actitud soberana del ciudadano que legítimamente actúa a través del propio sentir interno y la vibración natural de su carácter expresado desde el alma, nunca a manos del Sistema que lo moldea para esclavizarlo en la prisión construida para beneficiar exclusivamente a la Jefatura Negativa.

La clave principal para la comprensión de la Jefatura Negativa y su influencia en el Sistema, es entender la función de su «negatividad». El concepto “negativo”, se utiliza para señalar que no contiene, no significa que sea “malo”. Igual que en el resultado de un análisis de sangre que responde a la pregunta ¿hepatitis?: no (negativo) o sí tiene hepatitis (positivo). Al mencionar Negativa, señalamos que no hay humanidad en su proceder (se caracteriza por su brutalidad o insensibilidad). Sus acciones están dirigidas a devaluar a las personas y menoscabar sus dones y talentos, para que el conjunto de la población mundial no exprese la totalidad de sus almas.

El sistema, a través del Estado y la Religión y el Mercado, niega a los ciudadanos la oportunidad de tomar su propias decisiones y actuar de acuerdo a su propias convicciones, por lo tanto, su libre albedrío no se expresa, su libertad es reprimida y su oportunidad de desplegarse como seres humanos en armonía con la Ley Natural, se convierte en un imposible.

No deben transformarse las leyes y los dogmas, esto derribaría al Sistema y pondría en jaque a la Jefatura Negativa. Basta con que las mujeres y los hombres MUTEN en su interior. Es a partir del Segundo Nacimiento que los ciudadanos logran regresar al estado natural del ser humano.

Las leyes de los gobiernos y las creencias impuestas por las religiones, son argumentos que fácilmente se derrumban al contrastarse con los 4 Principios Humanistas: consciencia de unidad, fraternidad universal, y bienestar general que conlleva la alegría compartida. Las normas que derivan en actos cotidianos, deben surgir de manera espontánea desde lo Natural, sin utilizar la fuerza. Pero la fuerza es imprescindible para obligar. Las leyes y los dogmas existen para tener QUÉ obedecer, para así convertir a la ciudadanía planetaria, en piezas que encajan exclusivamente en los deseos y los designios de la Jefatura Negativa.

Las personas se encuentran por naturaleza en un perfecto estado de libertad, pero su libre albedrío es reprimido y restringido, y su alma, silenciada, y casi asfixiada, en un intento de someter al ciudadano. Mujeres y hombres adoctrinados alcanzan el estado de madurez sin saber lo que son en verdad. Tampoco saben la cantidad de actividades que pueden realizar con su energía.

No son HUMANOS si no logran dejar fluir sus actos naturales. Se convierten en prisioneros y esclavos. La mente los nubla a base de razonamientos lógicos aprendidos. Las creencias los distraen, alejándolos de su propia vibración, que no precisa de intérpretes que se convierten en intrusos y parásitos. Ordenan sus comportamientos y acciones en función del Sistema, y así con cada nuevo acontecimiento programado, la vida se vuelve un acontecer plagado de frustración y sufrimiento. Se arrastren como gusanos, en vez de volar.

No disponen libremente de sus verdaderas pertenencias, pues los dones y talentos son más vitales que todo objeto y posesión que se acumula en la frenética carrera del consumo. Sin necesidad de solicitar permiso o tramitar licencia o pagar un impuesto, cada ciudadano puede obrar desde el libre albedrío que lo conecta al equilibrio armónico de la belleza de su bondad. Pero el Sistema otorga a los secuaces de la Jefatura Negativa licencia absoluta para su libertinaje de abuso de poder desde las Instituciones y, la población mundial, calla, y se retuerce como la cola de una lagartija que ha sido separada de su cuerpo.

¿Por qué la totalidad de los ciudadanos no está presente en la sociedad? Es absurdo que de manera voluntaria, hombres y mujeres se conviertan en soldados del Sistema. Víctimas inconscientes. Millones de personas envenenadas desde la edad temprana. La Jefatura Negativa hipnotiza a diario desde diversas instituciones, atentando adrede contra los dones y talentos de los ciudadanos. Los gobiernos ensalzan los derechos que les otorga un Sistema despiadado que únicamente beneficia a la élite y, lo mejor del ser humano, no consigue pronunciarse libremente y con intensidad y generosidad en la comunidad.

Los límites de la Ley de la Naturaleza no son otros que evitar que se dañe o perjudique a ningún ser vivo, entendido el planeta Tierra como un ser vivo, igual que lo es el sol o una montaña o un río o una galaxia. Pero es el Libre Albedrío del SER que hace que cada ciudadano sea un esclavo o una persona que expresa su energía. Es una elección muy personal e intransferible y, el no decidirse, el permanecer pasivo, ya es en sí misma una elección. Conformarse y resignarse, es elegir aceptar y perpetuar el actual Sistema.

El libre albedrío funciona tan bien, que los hombres y las mujeres pueden destruirse a sí mismos si así lo deciden. Ellos y ellas disponen de la opción de arruinar sus vidas y sus cuerpos, pero jamás destruirán su alma invencible. La vibración no se activa si falta el diálogo interior. La cerradura y la llave vienen con nosotros de fábrica. Pueden robarnos la llave y esconderla entre leyes y dogmas, pero cerradura y llave son un imán. Basta con ponernos en posición de conexión, en vez de repeler nuestra energía.

La vibración del alma alza su voz y se puede oír en el espacio donde previenen los conflictos y se institucionalizan las reglas de relaciones en el municipio. El concejal de un ayuntamiento nunca puede ser un soldado obediente del capitán del gobierno central que, en realidad, está hoy obedeciendo al general situado en la sombra fuera del organigrama.

by Aldo

Fundador del acimut comunal. Coordinador de la agenda ciudadana municipal transformadora. Interlocutor para la divulgación de los principios humanistas y la ley natural. Armonía con la innovación social que garantiza la dignidad y libertad de los ciudadanos, así como la ética y la virtud suscrita en la gestión pública desde la administración local del territorio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Hagamos de nuestra comunidad un lugar mejorcontacto@acimutcomunal.info

Municipales 2023 - España
Envía carta de motivación
De entre los habitantes
Memoria para elecciones

Tu opinión importa, todos somos de valor.