(+34) 692 681 063 -próximamente-
Oficinas:Madrid-Barcelona-Valencia-Sevilla-Gipuzkoa-Tenerife
contacto@acimutcomunal.info

Ensayo para los mejores APRENDIZAJES

3 de abril de 20220

De pequeños, hemos aprendido en el hogar y el aula escolar que la autoridad no se puede cuestionar. Es un aguijón envenenado que ya no sale del cuerpo. Los niños aprenden a vivir bajo las órdenes de los mayores, y las directrices de los profesores que dicen qué hacer, cuándo y dónde y cómo hacerlo. Se programa el disco duro virgen de los futuros adultos que se llena de software maligno.

Nada hay que hacer en contra del sistema en el que se vive. Basta con aprender a vivir de otra manera, con la energía activada y el alma humana en cada decisión, con la firmeza de protagonizar la vida a plenitud de facultades.
La Ley Natural debe inspirarnos. Aprender a convertirnos en líderes naturales que trascienden en la comunidad, nos permite recuperarnos del asedio y la agresión, para darle una respuesta contundente a la situación actual. Tú puedes contribuir a acentuar la presión y el globalismo totalitario o sabotear la dictadura digital desde una reunión entorno a la hoguera bajo el cielo estrellado mientras cantamos y danzamos con el júbilo en el cuerpo, exento de tecnología.

Es falso que hay personas malas y personas buenas, únicamente hay seres humanos, que son más o menos buenos. Ciudadanos menos buenos de lo que son en su intimidad, a causa de la desconfianza en sí mismos, y del apego a los conocimientos programados por el sistema que organiza los comportamientos. Porque nunca se trata de la opción de amar o la opción de odiar. Se trata de comprender que solamente hay amor.. más o menos intenso, y, al otro extremo, la indiferencia total. El frío hielo. El odio es algo que se aprende, igual que la mentira y el egoísmo y la codicia.

Si los niños aprenden desde pequeños la Ley Natural, en su etapa adulta, podrán sumar a la comunidad. La responsabilidad de nuestros actos, está en cada uno de nosotros, en saber distinguir la verdad y el amor, de la codicia y la violencia. Diferenciando la empatía y la fraternidad, de la mentira y la maldad. Porque no hay seres humanos buenos o malos. Hay comportamientos dignos e indignos. Actos mezquinos y ruines o actos bondadosos y benévolos. Tiene que ver con la capacidad del movimiento ciudadano, con su palpitar interno y su posibilidad para el empoderamiento y, sobre todo, la oportunidad de negarse a cumplir una orden que no está en armonía con su sentir interno. Es imposible el libre albedrío si las convicciones particulares no consiguen plasmarse en el devenir cotidiano.

El acimut comunal habla de la potencialidad del individuo que expresa su totalidad, una vez aprende a reconocerla e impulsarla, para que su intimidad, su identidad innata, enriquezca el entorno desde su soberanía legítima que es inalienable. Esto es el empoderamiento ciudadano, la anarquía del alma que conecta con los principios humanistas que asientan las bases de la armonía convivencial. Una armonía convivencial que habla de empatía, de afecto y respeto y cooperación. Una cooperación sensible y generosa y espontánea que se instala en las Asambleas Ciudadanas Libertarias, en donde las cosas se plantean y se tratan y se organizan para ser aprobadas por el pleno del ayuntamiento que se conecta al Sistema, fieles a la legislación vigente. La ley que respeta al municipio y el gobierno local que administra las cosas del lugar. Un lugar autónomo donde el Juicio Popular Soberano se adapta a la peculiaridad de cada caso para su específica corrección, de acuerdo a la lección aprendida, enfocados en el prevenir y evitar nuevos casos y más repeticiones, eliminando el círculo vicioso del castigo y la sanción que jamás resuelven el problema.

Si el ciudadano confía en su humanidad, se hace autosuficiente y, si además es responsable con sus decisiones, honesto y valiente, entonces ninguna máquina lo alcanzará, porque ninguna entiende de consciencia y amor. Por ello aprendemos a amarnos a nosotros mismos, para comprometernos con la verdad del amor en libertad. Para que esta potencia que es el amor incondicional, impregne cada gesto y acto y acontecimiento en la fraternidad universal. Una fraternidad que habla de bienestar general, de la alegría que se comparte efusivamente y sin restricción en cualquier momento y lugar.

Se salvan quienes quieren salvarse, quienes realizan gestos concretos, actos que se enmarcan en la voluntad consciente que define sus acciones. Aprovechan el buque que cruza el océano de una orilla a la otra, dejando atrás un pasado malévolo para alcanzar juntos la isla paradisíaca. Sin embargo, en cada camarote hay una peculiaridad, dado que sus ocupantes disponen de su propio criterio para actuar. Puesto que el acimut comunal es un marco, pero el lienzo, con sus distintas formas y colores, lo pintan los habitantes del territorio. Si algo se ha aprendido de la dictadura digital es que para que sea funcional y efectiva, debe estandarizarse el patrón, y etiquetarse bien para que la Big Data pueda computar los datos. Por lo que la diversidad es lo que salva a cada municipio del control y la vigilancia.. siempre que seamos suficientemente espontáneos y creativos. La imaginación y la intuición humana, son conocimientos que no se pueden implantar en ninguna máquina.

La sociedad está llena de enfados y malhumor, de dolores agudos en el alma que derivan en medicación crónica y un sufrimiento constante con el que se aprende a vivir. Una resignación al conformismo que como sombra acompaña de día y de noche. La población mundial empuña la pala que cava su tumba, frente a la autoridad arbitraria que apunta con su dictadura totalitaria para verlo caer en su propia zanja.

Hay que reducir la lucha por el poder e intensificar el desarrollo humano y espiritual. De eso va el acimut comunal. No es una revolución armada. No es una rebelión violenta. Es la evolución altruista que opera en las leyes de la Ley. Una Ley que hasta la fecha ha permitido el abuso de poder de una autoridad arbitraria amparada en incoherencias y engaños y manipulación. Pero la integridad del ser humano que crece sano y pacíficamente, sin restricción ni coacción ni amenazas y chantajes, aprende a desenvolverse desde la dignidad y la libertad, el amor y la verdad, la virtud y la ética que se plasman en las relaciones. Las relaciones del individuo con la sociedad. Las relaciones de la sociedad con el individuo.

Aprendemos a explorar a los demás, pero sin pisotear sus convicciones y criterios. En lugar de buscar obligaciones en cada situación, permitimos que con aquellos con quienes nos relacionamos, escojan tranquilamente sus palabras y actos. Unos y otros nos responsabilizamos de las decisiones que tomamos sin ser coaccionados o limitados por leyes y miedos injustificados, a menudo implantados para desestabilizar y confundir.

Claro que la apatía y la habitual pasividad dejará a más de uno postrado en el sofá enchufado al ciberespacio. Desorientados y confundidos, seguirán con sus distracciones y estrafalaria zona de confort para el autosuicidio. ¿Por qué? Porque nunca aprendieron en el colegio o la universidad ha valerse por sí mismos, desde la intuición y la particular percepción que cuestiona y reflexiona acerca de las posibilidades. Esto se corrige en las Escuelas Alternativas donde las nuevas generaciones aprenden a confiar en sus destrezas y habilidades, en vez de convertirse en autómatas obedientes de la autoridad. En ese espacio es que se da el segundo nacimiento y la comprensión de la quinta dimensión, para aquellos adultos que quieran desprogramarse y escapar del influjo de la influencia negativa.

La inteligencia y la ignorancia son la misma cosa. ¿De dónde viene la maldad? Del exceso de inteligencia, de la capacidad para inventar maneras de dañar a los demás perjudicando a diestro y siniestro para situarse por encima, en la posición de poder que consigue aplastarlos. Los pensamientos frenéticos son los asesinos de la vibración del amor incondicional. Cuando aprendes a suspenderte entre dos pensamientos, surge la consciencia. Cuando aprendes a situarte en el ahora mismo, en vez de vivir constantemente el ayer del pasado o la expectativa del mañana, comienza el viaje. Porque el futuro da comienzo en el presente ¡el regalo del ahora mismo! La vitalidad del alma humana que se desembaraza de la coraza de la doctrina inyectada a lo largo de la miserable vida. Cuando te quitas la máscara de la mente y envainas la afilada espada del ego. Entonces la ignorancia de la energía desaparece. Se hace patente lo que siempre ha estado latente, y, toda esta potencia innata e inalterable por ninguna máquina o institución.. ¡fluye y se expande!

Existe una tremenda responsabilidad, pero.. ¿de parte de quién? ¿Es responsabilidad de los que mandan que las cosas salgan bien? ¿Es responsabilidad de los mandados saber elegir a sus representantes? ¿Es responsabilidad del individuo aprender a gobernarse a sí mismo?

¡Tomar consciencia del alma! Activar la energía ciudadana. La responsabilidad del mundo comienza en el interior del ciudadano, en su visión particular y la posibilidad de que se manifieste en el exterior. Debe formar parte de la construcción, para que las cosas salgan de acuerdo al palpitar de su esencia. Los mandados que se traducen en reglas y normas, deben ser la representación de un íntimo sentir. Es responsabilidad del individuo aprender a gobernarse a sí mismo, plasmando sus habilidades en la sociedad.

El acimut comunal es el maestro de la vida. Es el mundo amistoso, gracias a los principios humanistas aprendidos. Pero sobre todo, ante la posibilidad de aplicarlos. Se trata de la oportunidad de alcanzar la armonía convivencial, tanto como la estabilidad social, sin que mengue la dignidad o la libertad del individuo.

Aprender a orientarnos individualmente, desde el origen mismo de nuestra virtud. Aprovechando el despertar de la vibración que el acimut comunal posibilita. Así será que partir de ahora, en cada hogar, tertulia, reunión, asociación, órgano de gobierno e institución, ya sea una institución económica, política, mediática o deportiva, una empresa u organización humanitaria o estamento legislativo y en cada despacho de abogados, dirigir nuestro impulso y desempeño particular, en favor de los principios humanistas, y no tanto en relación a la ficción jurídica, logrando que sea evidente la energía humana, equivale a la creación de la Sociedad Mejorada que deviene el mundo comunicativo y sensible que necesitamos en nuestra complicada época de tiempos turbulentos.

Puede amansarse la mente del ciudadano, pero aún y alterando los pensamientos y las emociones con montañas de programación y adoctrinamiento, el alma.. ¡nadie te la puede robar! Puedes silenciarla, arrinconarla, menospreciarla, ignorarla ¡tú! El sistema la ha estado ahogando, mientras ensalza la inteligencia emocional y la adicción a la tecnología, pero la responsabilidad del alma es individual ¡intransferible! Basta con desconectarse del ego y los conocimientos aprendidos. Basta con encontrar un espacio donde serenarte y abrazarte por dentro. Basta con escuchar tu voz interior y conciliarte con la energía que te caracteriza solamente a ti en particular. ¡Somos únicos!

Ninguna mejora social llegará sin la debida consciencia y reflexión, sin el adecuado compromiso para asumir la responsabilidad del devenir. El individuo debe conectarse a su realidad íntima, a la historia en la que participa, para que pueda protagonizar los eventos desde el fluir vital de su potencia genuina y total. Aprendiendo a comunicarse consigo mismo y con los demás, desde el abrazo fraternal que crea la simbiosis de almas y la sinergia ciudadana. El sentir auténtico llevado a la acción concreta.. ¡directa!

Con la excusa del gobierno y el Estado y los organismos internacionales de que «hay que buscar la paz» entre los países.. el ser humano se olvida de encontrar la paz interior.. ¡su propia tranquilidad! Si no aprenden los hombres y las mujeres a amarse a sí mismos desde pequeños, ningún adulto sabrá jamás cómo relacionarse desde la fraternidad. Nadie que no comprenda su intimidad podrá conectarse a otra vida que late y se expande buscando la simbiosis. La sinergia surge de los seres capaces de ser y estar en su totalidad. Proviene de la revelación de los propios misterios que nunca son secretos.. son enigmas que desentrañamos desde la propia voz interior y la opción del sosiego y la serenidad.

Si desde hace demasiadas décadas, todo ciudadano no se concentra en actitudes y conductas sazonadas de amor y bondad, es porque el Sistema que rige su aprendizaje y comportamiento ¡no está a la altura de las circunstancias! A los gobiernos de los Estados les viene grande la camisa y también los pantalones y los zapatos. No son aptos para los cargos que ocupan. Necesitamos una renovación radical e integral (holística). Urge que en cada una de las mesas de negociación esté presente la ética y la virtud humana que proviene de la voluntad popular. Que nunca más tenga que ver con una estructura fija que se convierte en la coraza que asfixia el alma individual y colectiva para premiar a una élite desde el obsceno abuso tradicional.

En vez de quejarnos y seguir mirando el feo rostro del mal, invitamos a que cada uno se deje caer hacia adentro y, se abrace por dentro, conciliándose con la totalidad que gobierna su cuerpo. Una energía potente capaz de milagros, si aprendemos a enfocarnos y centrarnos en la prioridad que nunca más puede ser la falsa felicidad o la engañosa seguridad y, por supuesto, jamás: el miedo, que es un invento que se imprime en el cuerpo humano desde la infancia. ¿Por qué hay guerras?..

Seamos honestos para evitar autoengaños, porque aunque el ser humano aterriza en la cuna del planeta con un don magnífico como es el libre albedrío, resulta que el temor, que es algo aprendido, se convierte en un miedo atroz que lo paraliza. El miedo es algo que no se puede disimular, se percibe de inmediato, pero lo peor es que es muy contagioso, sobre todo en las personas débiles de carácter que subordinan sus ideas y convicciones en favor del discurso oficial y las creencias populares y mediáticas o informáticas.

Dejar de ser desconocidos de nosotros mismos y aprender a aprovechar nuestro potencial. Enseñar a desarrollar la humanidad y crecer en sensación de seguridad. ¡Sensación! Dado que la seguridad de la que siempre ha hablado el Sistema: no existe. La vida es movimiento constante, sorpresa y adversidad, incertidumbre y oportunidad. Nada es estable e inalterable, tal como los gobiernos de los países prometen, para traicionar después.

Las escuelas alternativas son el proceso flexible para aprender a ser amables con nosotros mismos. Fieles a nuestra naturaleza y autenticidad, lo cual genera la identidad particular que se despliega en las asambleas ciudadanas, dando forma al devenir de la comunidad que asienta la confianza en la vibración de la energía. Los principios humanistas son la base para la sociedad mejorada, ese espacio ideal donde cada participante defiende los dones naturales de los demás, tanto como protege los derechos que reclama para sí mismo, logrando aunar los esfuerzos en la sinergia para la evolución altruista.

Apreciado lector, permite que filtre una confesión. Lo único que me ha servido de mi etapa en el colegio, ha sido el aprender a leer y escribir. Nada aprendí para desarrollarme como ciudadano. Tan sólo recuerdo la obsesión por los deberes. No me liberaba de la presión, ni siquiera fuera de los muros del recinto. Lo único favorable que recuerdo es una vez que escapé de la zona de recreo después de comer y me encontré en el aula donde quería retirarme a dibujar.. con el profesor rasgando una guitarra. Descubrí el blues y me pareció inaudito y sensacional.

Los maestros y los alumnos son todos aquellos residentes del territorio que participan voluntariamente. Hombres y mujeres y niños y adolescentes que conforman las semillas del lugar. Pude darse el caso que algunos jóvenes, sean los maestros de los adultos. Depende de las variantes creativas y las iniciativas y propuestas que se desarrollan sin ninguna clase de restricción. Basta que alguien quiera compartir y que alguien quiera aprender la idea o el concepto o la actividad.

Papá y mamá son poderosos ante sus hijos. Pero su mayor arma es el amor. El cariño que orienta al pequeño para que aprenda las cosas más básicas de la vida. En algunos casos, se estimula lo suficientemente bien al niño, y, así, crece confiando en sus atributos naturales, al tiempo que descubre quién es y qué quiere hacer como actividad a lo largo de su trayectoria vital. Sin embargo, este proceso de comunicación y desarrollo, afecta a los niños desde el mismo contacto con el colegio y la autoridad del profesor, pero también con el celular de papá y mamá o la tablet del vecino que conectan al televisor de pantalla de plasma.

Los hombres y las mujeres están sujetos a priorizar la ley y el orden establecido por una dictadura digital y un Sistema con suficientes armas para amenazar y someter a la población.. ¡porque lo aprendieron de su familia! Repiten el esquema, cuyos rasgos reflejan evidentes actos de tiranía. Cuando hay un planteamiento de amenaza, existe un chantaje. Si únicamente hay una opción, y pasa por acatar el acoso y la coerción, en vez de fomentar el diálogo y el debate, vivimos la constante del abuso de poder que puede mostrarse bien maquillado y elegantemente servido en bandeja de plata.

La energía es vida, consciencia, verdad, belleza, libertad. En el alma hay bondad y compasión. Pero sobre todo, está la potencia del amor que la especie humana demuestra ser incapaz de aprender a utilizar. Ordenan el mundo, un conjunto de entidades biológicas de inteligencia avanzada, descuidadas ante las bondades del alma. Mientras las cosas se racionalicen desde la mente lógica y la memoria de los datos inculcados con calzador, enredados en prácticas informáticas que anulan toda expresión de iniciativa e imaginación, la administración de lo público, difícilmente mejorará y, el ciudadano, será cada día más androide que ser humano.

La Ley Natural es lo que distingue a las comunidades naranja, los participantes del Acimut. Hombres y mujeres despiertos que han tomado consciencia y se responsabilizan de su jornada diaria. Ajenos a cualquier tipo de rebaño y pastor y perro rabioso que ladra, nos enfocamos en la dinámica de la espiritualidad creativa de aplicación práctica que como maestros y alumnos enseñamos y aprendemos en las escuelas alternativas, para luego trasladarnos a la zona del debate rico y plural que es la Asamblea Ciudadana, antesala del pleno del ayuntamiento donde la administración local legitima el sentir popular a través de los portavoces de los habitantes del lugar.

Regresar a la conexión con la Naturaleza. La vida del campo es tranquila y saludable, carece de contaminación visual o acústica, tampoco tiene contaminación electromagnética. El ritmo es casi una melodía poética. El aire es limpio y, si aprendemos a respirar, oxigenamos cuerpo y mente y las células lo agradecen.

Contacto con la tierra. Caminar descalzos para recuperar la conexión con el planeta. Aprender a plantar y cultivar, como jardineros del jardín hermoso que es la vida. Un huerto salva vidas cuando no hay comida en las estanterías de las grandes superficies. Si no hay latas de conserva, podemos alimentarnos con el maíz, la yuca, etc. Hay un sin fin de árboles frutales.

La mejor manera de aprender algo es enseñarlo. Enseñar a los hijos y los hijos de los vecinos a recitar poesía, escribir relatos maravillosos, a cantar y bailar, a plantar y sembrar y cosechar. Aprender a construir con las propias manos, tocando la madera como parte noble de la edificación.

La Agenda Ciudadana Municipal Transformadora aumenta la visión del panorama y nos sitúa, justamente, detrás del horizonte. Detrás de la línea roja que configura un futuro mejorado. La zona prohibida que desencadena un torbellino de eventos magníficos que dan forma a nuestra historia. Promover un paisaje integrador, hacer progresar a todos por igual en el mismo escenario y sin excepción. Desde el punto de vista de técnicas y métodos flexibles y ágiles, holísticos y pedagógicos, que transmiten la tarea de la enseñanza durante su desempeño. Mediante acciones terapéuticas que son formativas, como base para el desarrollo y el aprendizaje, cuya experiencia se integra en el hábito y la conducta. La nueva costumbre de la autoridad «humanizada» a través de los «líderes naturales» que nunca son comparsas del Sistema o títeres de la Inteligencia Artificial. Esta descripción, ¿a ti te agrada?

Al final, disfrutar de la vida es fácil y muy conveniente. Aprender a jugar y divertirse no es patrimonio de la etapa infantil. Justamente en el juego está el quid de la cuestión vital, pero un juego en el que tú participas de las reglas, de lo contrario, es una muerte sintética o metálica, pero es un asesinato del que cada uno debe responsabilizarse, sin culpar a nada que no sea su capacidad de elegir y decidir hacer de su existencia, un hallazgo a plenitud o una condena a perpetuidad.

La COMUNIDAD NARANJA la constituyen un sin fin de individuos dispersos por todos los rincones del planeta que han aprendido a reconocerse como almas capaces de entrar en sinergia y, desde la simbiosis con las demás almas enamoradas de la vida digna y plena, se unen y reúnen, se relacionan y se comunican, para integrarse al bien común, a la alegría que se comparte desde la consciencia de unidad. La fraternidad es apoyo mutuo y ayuda recíproca. Esto es el el Proyecto ACIMUT.

La Sociedad Mejorada se sustenta por cuatro inequívocos pilares que se complementan entre sí: escuelas alternativas, asambleas libertarias, agenda municipal transformadora, y en el juicio popular, cuyo veredicto es vinculante ya aceptado por los habitantes del territorio. Hay que aprender del error y corregir las fallas, además de premiar la virtud y estimular conductas éticas. Esto es el «juicio popular soberano» porque el sistema actual impone comportamientos basados en los protocolos que anulan el vigor del alma.

Las escuelas alternativas del acimut comunal ¡estimulan! Sin imponerlas como recurso obligado (son solidarias y voluntarias), van más allá de la expresión intelectual y emocional del alumno que se programa. Lo que aporta es lo sensitivo. Integra la percepción que conecta la sensibilidad del proceder desde la comprensión del por qué se hace lo que se hace y, sobre todo, el para qué se hace, permitiendo el diálogo interno que despliega la potencialidad innata. De manera que se aprende a temprana edad a accionarse desde adentro, hacia afuera, y no al revés como sucede en los planes de estudio oficiales del Sistema, que promueven la influencia externa establecida como la norma para la adaptación y la aceptación que enseña a conformarse y resignarse ante la autoridad. La clave está en obedecer el sentir que late en el alma. Un alma libre de maldad.. ¡libre para el sano desempeño de su palpitar!

La estabilidad ciudadana depende de la capacidad de autogobierno, y, del compromiso individual que se forja en las escuelas alternativas solidarias, el lugar donde inicia el verdadero trayecto existencial. La evolución altruista se basa en el aprendizaje de la conexión íntima del ser humano con su «humanidad» intrínseca y formal. Las escuelas alternativas son facilitadores del encuentro y el autodescubrimiento para abrazar la totalidad del ser y conciliarse con su potencialidad. A partir de la saludable curiosidad que escudriña la esencia vital de uno mismo, se establecen los mecanismos y los procedimientos para la comprensión de su individualidad, tanto como la posibilidad de su expresión y manifestación de esa proyección de la excelencia humana.

Los planes ACIMUT pasan por aprender a alimentarnos otra vez, educando a nuestros hijos en los principios humanistas y la autonomía responsable de sus actos. Revisando la economía que premia a los productos en vez de a las personas. Promoviendo un capitalismo «humanizado» a través del método energys. Todo desde la ética y la transparencia. Desde el enseñar a pescar en vez de regalar los peces. Impulsando los actos extraordinarios de los ciudadanos comunes y ordinarios. Dándole su lugar al alma humana y sus atributos y tesoros. Sabemos cómo eliminar la pobreza y la delincuencia.

El ser humano venció los desafíos del hambre y del frío dominando a la Naturaleza, que sin embargo, es claramente ingobernable. No puede detenerse un tifón o un tornado. El terremoto o el tsunami, nunca avisan y siempre dejan su huella imborrable. Aunque «el hombre» se vanaglorie de haber pisado la luna, los males actuales, son múltiples e incuestionables. Porque en verdad el hombre y la mujer no han aprendido a convivir con sus almas. Tampoco lo harán los transhumanistas y los ciborgs.

La maldad proviene del exceso de inteligencia, de saber encontrar distintas formas de dañar y perjudicar para obtener «cosas» en una línea ascendente de avaricia exponencial que anula el alma y fortalece la frialdad que anestesia la consciencia, en favor del ego y la violencia. En síntesis: la maldad se enseña y se aprende, únicamente, cuando no hay diálogo interno y vínculo con el alma.

Las inclinaciones innatas del alma humana son la bondad y la alegría. Nunca son la maldad y la violencia. Maldad y violencia son cosas que se aprenden, no vienen impresas en el ADN. Bondad y alegría son la manera que tiene de latir de la vida, en el cuerpo humano que no se altera ni modifica con la intención de silenciarlo. La vida que fluye es la vida que merece respetarse y conservarse, cuidándola. Protegiéndola. Defendiéndola de las agresiones externas.

La ley natural son un conjunto de principios inherentes e inmutables. Los seres humanos aparecemos en la Tierra con ciertas cualidades y capacidades, facultades que nos distinguen de los demás seres vivos. Son atributos que nunca son aprendidos, por lo que jamás son conocimientos que alguien o algo transmite a nadie. Pertenecen a la naturaleza de un ser desde su mismo origen, entendido el origen como el inicio de la vida en nuestro planeta. A partir del nacimiento, se reconoce la esencia genuina: el alma capaz de vibrar.

En la actualidad se vive en un estado constante de miedo e ignorancia, hechizos y desinformación, mentiras y engaños que acentúan la prisión de la ignorancia. Todo por negarse a escuchar la voz interior. Mientras los niños no aprendan a temprana edad a dialogar consigo mismos, toda la vitalidad de nuestra especie impresa en el ADN y el alma humana seguirá retenida por el mismo interesado. Que sin embargo, está más interesado en atender emociones que van y vienen y deseos que van y vienen, en vez de la necesidad existencial del sentir natural que es la clave para la plenitud permanente.

Las actividades verdaderas son imposibles si nos desconectamos de nuestras necesidades esenciales. Hay que aprender a «salirse por la tangente». Porque siempre hay más alternativas que el desplegable de opciones cerradas de la informática. Fíjate que no existe una pestaña en blanco para «otras ideas y propuestas». Se limita la evolución, asegurándose el progreso diseñado como avance prefabricado. La programación de ingeniería social a base de propaganda a través de los canales tradicionales, se ha sustituido por la Big Data de las computadoras que seleccionan la información y organizan el flujo de los datos en los celulares y los ordenadores personales.

La «ocupación» auténtica proporciona vitalidad. La vida de la actividad en la que se imprimen los dones y los talentos particulares, genera una cosecha fabulosa. Pero la siembra viene alterada por las restricciones que aprende el niño. Queda modificada por las tendencias culturales y las directrices oficiales que asume el adolescente que no se rebela. La ocupación vital proviene de la identidad y la integridad del ciudadano comprometido en ser. En ser «ser humano» en vez de tener y acumular objetos y posesiones en una carrera interminable que lo lleva por caminos feos.. ¡molestos y fastidiosos! Que jamás compensan un puñado de dólares mal olientes, que son deslealtad con el trayecto existencial. El trayecto que se aleja de la dignidad y la libertad.

El alma sabe todo acerca de la vida. Precisa aprender a expresarse en el mundo, con la potencialidad de sus atributos. Seguro hay actividades que desarrollas con gran facilidad, ¿las aplicas en la comunidad? ¿Se reflejan en tu vida profesional y laboral?

Nadie se arrepiente por ser valiente. Siempre se aprende una valiosa lección. Se obtiene una enseñanza o un logro. Es mejor una experiencia directa, que el anécdota que te cuenta otro. Mejor arrepentirse de lo ganado que el remordimiento por no saber qué hubiera pasado.

El destino de nuestra especie radica en la toma de consciencia, en la consciencia de unidad, en la cooperación que aúna esfuerzos en la fraternidad. El bien común y el apoyo mutuo y la ayuda recíproca, son aspectos de la existencia humana que proporcionan alegría por el servicio prestado. Una alegría que se comparte y sirve como testimonio y guía. Un servicio que repercute como ventaja social que se aprende. El beneficio en la comunidad que se multiplica, ampliándose la cadena de favores que forja la evolución altruista. Tales procedimientos dotan de sentido al ser y el estar en el mundo, de acuerdo a la bondad del alma y la verdad del amor en libertad.

Hombres y mujeres aprendiendo a estar en el mundo, a plenitud de facultades. Con toda su vibración energética a flor de piel. Levantando la sociedad que se mejora a sí misma. Pronunciándose en la administración local, en cada ayuntamiento y cabildo y parlamento.

Se fomenta el pluralismo aprendido en las Escuelas Alternativas Soberanas donde se enseña a ser original y auténtico, honesto y valiente, amable y respetuoso, creativo e innovador. Desde la confianza y el compromiso, que parten de la responsabilidad. El abrazo interno garantiza la voz interior que emerge en lo social, participando del debate de ideas y las propuestas concretas de mejora. Entonces se busca el consenso unánime, se ajustan las posiciones para obtener una norma o regla que oriente y convenza, para que fluya su aplicación sin que sea una obligación con represalia de sanción o castigo. Cuando se entienden los motivos, se comprende el valor de aceptar la pauta de conducta.

El pequeño ciudadano que aterriza en la cuna y se relaciona con la familia y la escuela, no se desarrolla mediante el aprendizaje de la experiencia directa. Tampoco de la curiosidad manifiesta y la creatividad natural, que es el proceso que requieren las enseñanzas. Su entendimiento es moldeado con la fuerza. Los conocimientos memorizados se convierten en la base del pensamiento único y la verdad oficial que avalan las estructuras del Sistema. La educación se presenta como tiranía que despóticamente inculca programas en las mentes infantiles, al tiempo que recorta toda opción de imaginación y fantasía que conecte con su intuición e inocencia. Se aleja toda posibilidad de una cita con la consciencia pura.

by Aldo

Fundador del acimut comunal. Coordinador de la agenda ciudadana municipal transformadora. Interlocutor para la divulgación de los principios humanistas y la ley natural. Armonía con la innovación social que garantiza la dignidad y libertad de los ciudadanos, así como la ética y la virtud suscrita en la gestión pública desde la administración local del territorio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Hagamos de nuestra comunidad un lugar mejorcontacto@acimutcomunal.info

Municipales 2023 - España
Envía carta de motivación
De entre los habitantes
Memoria para elecciones

Tu opinión importa, todos somos de valor.