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QUÉ ES LA LEY NATURAL

4 de abril de 20220

LEY: Las leyes son inmutables, atemporales, universales (por ejemplo: la ley de la gravedad). Sin embargo, las supuestas «leyes» que se aprueban en los congresos de diputados y el senado son normas y regulaciones, pero no son Leyes (aunque así se las llame). Una ley nunca puede ir variando según le convenga al autor. Jamás pueden contradecirse, afirmando blanco un día y negro al siguiente. Tampoco tienen un plazo de vencimiento o lugar exclusivo de vigencia. Una ley no puede prescribir, lo hacen sólo ciertos mandatos.

NATURAL: Lo natural siempre es genuino y auténtico, fiel a la esencia ¡espontáneo! Está relacionado con lo intrínseco e inalienable. Es la condición innata del ser humano conectado a la intimidad que lo caracteriza como ente único indivisible. A partir de su potencialidad, hombres y mujeres son individuos soberanos para mostrarse en la comunidad. Se trata de la energía que trasciende y se comparte con los demás. Pasa desde los atributos y las aptitudes particulares, a la actitud que se convierte en conducta que produce el evento que surge naturalmente, es decir, sin la intervención de nada que no sea la propia energía. Sin ninguna clase de restricción o imposición externa. Cero coacción para las habilidades y las destrezas que se expresan. Nula coerción desde una institución o un dispositivo electrónico o algoritmo que restringe y cancela.

La ley natural para los seres humanos es muy simple de comprender, muy fácil de ejercer, y se traduce a estas acciones mencionadas que son sencillas pautas de conducta concreta.

La «ley natural» deriva de la naturaleza humana. Nunca se necesita a un «dios creador» una religión o un Estado para lograr el entendimiento. Partimos del hecho que los seres humanos estamos habitando el planeta. El debate que deriva de la existencia o la ausencia de Dios, nunca revelará el origen divino o cósmico de los ciudadanos. Cada uno debe llegar a sus propias conclusiones. Nos proyectamos desde el pragmatismo. Desde el instante que experimentamos, haciendo del presente un asombroso regalo fabuloso.

Es desde la introspección y el palpitar íntimo, que el individuo se encuentra a sí mismo, logrando desvelar su función en la Tierra. El significado que cada hombre y mujer le otorgue a su vida, será en función de la comprensión o el desconocimiento de La Ley Universal (natural) Fundamental. A continuación desgranamos este asunto vital para todos los seres humanos del planeta.

Porque a medida que van transcurriendo las etapas de la Humanidad y los diversos ciclos de nuestra civilización, disponemos de mayores elementos para adaptar la actitud y la conducta a la época por la que transitamos los seres humanos. La actualidad de nuestros días de incertidumbre y sobresaltos, muestra otro quiebre en el camino.

A lo largo de la presente década, atravesamos un período definitivo que deriva en otra cosa. En este sentido, el acimut comunal aporta su granito de arena para garantizar la excelencia humana y la creación conjunta de un mundo pacífico, para lo cual, determinamos que la evolución altruista que refleja los principios humanistas es el sendero invisible que se hace visible con cada paso que damos ¡utopía alcanzada!

Nos inclinamos hacia la bondad del ser humano, que situamos en el alma ciudadana. En los dones naturales y los talentos particulares que hacen a los hombres y las mujeres empoderarse para alcanzar la vida de las mayores capacidades. Descartamos los conocimientos impartidos por la educación obligatoria que ha demostrado ser adoctrinamiento. Desde el «abrazarnos por dentro» alcanzamos intuitivamente la sabiduría innata impresa en el ADN, así como en las células que guardan la herencia genética de miles de generaciones anteriores. El legado ancestral está siendo lastimado a base de tecnología excesiva. La voz interior debe escucharse ¡recuperando el diálogo íntimo! Ese contacto con los atributos que nos caracterizan a cada uno y son de gran valor para la comunidad.

Ha sido -la razón- la mente y el juicio del ego, lo que ha contextualizado una narrativa oficial que se aleja de lo natural, para darle espacio a lo virtual ¡artificial! siendo lo digital la autoridad que lidera el rango más alto. Pero la percepción del bien y del mal es algo innato para el ser humano, algo simple, sencillo ¡natural! para el individuo que no ha sido programado ni permanece teledirigido desde el piloto automático. Las fábricas de piezas que elaboran autómatas que encajan en la maquinaria que arrolla las almas humanas, sigue funcionando a todo gas. Por ello, luego de dos años de constante ultraje desde el globalismo totalitario y la dictadura digital, respondimos mediante la solución definitiva: acimut comunal.

El comportamiento de los autómatas del sistema que rige la vida del mundo de hoy, ha extraviado el nexo de unión entre el ser humano y su alma (vibración). De forma que los principios humanistas han quedado marginados por décadas del acontecer rutinario insulso y superficial. Pero la actitud que se convierte en conducta «natural» es la que parte de la dignidad y el libre albedrío. Mientras la integridad física y espiritual del ser humano se mantiene intacta, es decir, él y ella pueden emerger con sus destrezas y expresar libremente sus habilidades particulares en la sociedad, entonces ¡sí! se puede hablar de Ley Natural. Sin embargo, si él o ella están siendo acosados o marginados, humillados o restringidos, cancelados o censurados. Si los seres humanos están rodeados por mecanismos coercitivos que lastiman su identidad y degradan su autenticidad, dañando su autonomía y perjudicando su acción directa en la comunidad.. ¡se trata de una agresión a la misma Ley Natural!

La LEY POSITIVA (impositiva desde la fuerza) es el conjunto de leyes aprobadas por una autoridad de gobierno. Pero la ley positiva son un conjunto de «mandatos» que han de estar siempre subordinados a la ley natural. El conjunto de reglas y normas aprobadas, jamás pueden ir en contra de la ley natural. Se denomina «positiva» para intentar convencer de que es favorable, correcta, buena, conveniente ¡justa! Pero legalidad y justicia.. ¡nunca van de la mano!

En la «ley» positiva se habla de libertad, sujeta al cumplimiento de leyes vigentes (miles de ordenes de obligado cumplimiento que ni los mismos jueces las conocen todas). Sin embargo, la ley natural está implícita en la voluntad consciente del individuo: el libre albedrío del ciudadano. Los hombres y las mujeres mantienen su identidad y autenticidad, su autonomía y potencialidad intacta, cuando se mueven desde el concepto de ley natural, es decir, cuando evitan someterse a la ficción jurídica de los Estados y el ordenamiento legal. Cuántas veces se ha visto que las leyes no son justas, pero hay una obligación de cumplirlas bajo la amenaza del castigo.. ¿por qué continúa semejante aberración?

Quienes están en posesión de su libre albedrío y con la oportunidad de expresarse libremente, son líderes naturales. Lo que hace del ciudadano un individuo es la imposibilidad de ser dividido, pero el Sistema que rige la vida del mundo en la Tierra, fracciona a diario a los seres humanos a los que asigna un número y una personalidad legal y digital. Una máscara en forma de armadura que aleja la esencia genuina (su alma) de la actividad cotidiana regida por normas y reglas y protocolos de actuación que vigilan policías y ejércitos armados. Por consiguiente, la libertad es algo que te dan o te quitan los Estados del Sistema, y, el libre albedrío.. es la característica natural de cualquier ser humano de la Tierra.

La confusión se da cuando se habla de «derechos» en vez de los dones, dado que la vida que te quita el tribunal (llamado falsamente: de justicia) que regula el ordenamiento jurídico del país, equivale a una apropiación indebida ¡una usurpación! Hay que referirse siempre a los dones naturales, pero nunca se procede así, y, a partir de ese instante, es que se cae en la ficción jurídica y toda la fuerza de las instituciones. Los dones naturales que nos pertenecen a cada uno.. son la vida y la consciencia, el libre albedrío y la energía, el alma y sus atributos, el sentir que se convierte en actitud y el palpitar del cuerpo que se traduce en conductas y significa la capacidad de moverse libremente por el territorio. Ser y estar a plenitud de facultades en el mundo en el que participamos como artistas protagonistas.

Si los derechos están sujetos a condicionantes que dan forma al «sí» o al «no», entonces son privilegios ¡nunca derechos! El privilegio es la anulación de una sanción o castigo, una posibilidad que la autoridad concede de forma excepcional, para beneficiar «a los suyos» mientras se perjudica al resto (según sea el interés) con la notificación de los derechos y la obligación de su cumplimiento. El «derecho» es la cantidad de dinero que debe pagarse por determinados hechos consignados por la ley, es decir, que siempre se paga (directa o indirectamente) a quienes escriben las ordenes de la autoridad. Esta realidad de la prisión occidental jamás te la enseñan en el colegio. Pero los derechos son la cantidad de dinero que cobran algunos profesionales por sus servicios. Es decir que consigues los derechos, según sean las contribuciones para los mayores rangos de autoridad (que luego benefician con distintas ventajas: privilegios). Cuanta más presión de la autoridad que obliga, más tiene que pagar el ciudadano para respirar el aire turbio de «la libertad».. en vez de ejercer el don natural gratuito y puro del libre albedrío.

La ley natural no impone nada. Tampoco niega nada a nadie. Su primera pauta es justamente el libre albedrío, y, de ahí surge la opción para el ser humano ¡el desafío! La posibilidad de consagrarse al arte de hacer posible ¡todo aquello que es necesario! El detalle vital está aquí: lo necesario lo determina cada uno, nunca una autoridad externa a nosotros mismos. Jamás un máquina o la Inteligencia Artificial, y, por supuesto, nunca viene marcado por la imposición del globalismo totalitario.

Las comunidades naranja somos grupos de población cuyo propósito es legitimar nuestros dones naturales y los talentos particulares de cada miembro, frente a cualquier institución o mecanismo digital. Comunicamos a los organismos internacionales, a las entidades financieras globales y las corporaciones-estado, que hemos detectado una tiranía que denominamos dictocracia. Hemos identificado el laberinto de la ignorancia, así como las ilusiones del sistema que rigen la vida del mundo en la Tierra, y, disconformes, exaltamos la consciencia y la vibración del alma humana a través del acimut comunal.

Disponemos de la oportunidad de encontrar el modo jurídico y político para protegernos desde la administración local que supervisa el territorio que habitamos. Defendemos nuestra integridad física y espiritual, negándonos a ser cómplices del rumbo que han tomado los acontecimientos que ordenan unas pocas élites sin nuestro consentimiento.

Descartamos los procedimientos artificiales, las ficciones del organigrama institucional, la vida virtual del ciberespacio. Reclamamos el estado natural, acorde a los principios humanistas, la ética y la virtud humana. Somos energía con la opción de vibrar, y, la energía ¡no tiene dueño! Cada uno la expande, en lo que deviene una existencia con las capacidades más excepcionales y espectaculares… O la retiene y la arrincona hasta silenciarla, para obtener la vida miserable marcada por la dictocracia. Nos conectamos al sentir del palpitar genuino, nunca a la autoridad que impone por la fuerza la obediencia obligatoria sin debate.

Hemos dado forma a nuestra respuesta ante los eventos históricos de nuestra época. Compartimos la solución definitiva para ¡salvarnos! La alternativa del acimut comunal es la herramienta perfecta para el empoderamiento ciudadano. Dado que no admitimos imposiciones de normas y reglas en las que no hemos participado ¡ahora tomamos el control de nuestro destino! Así nos desmarcamos de la mentira y el fraude, el engaño y la hipocresía. El complot contra el ser humano .. queda sin efecto alguno.

Toda comunidad naranja es la antesala del acimut comunal y consta de los siguientes ejes de organización para su funcionamiento: Escuelas Alternativas Solidarias, Asambleas Ciudadanas Libertarias, Juicios Populares Soberanos, y, el ACIMUT como la correa de transmisión que legitima la armonía convivencial en el territorio, asegurando que se cumplen las necesidades de la población.

Somos células autónomas que no guardan una organización vertical o jerárquica. Desde la independencia y el desmarcarnos de la uniformidad, logramos una serie de procedimientos ágiles y flexibles para la dignidad de los seres humanos. Una autonomía del lugar que se pronuncia a través del libre albedrío individual que se expande en la administración local.

La unión y reunión de las comunidades naranja alrededor del ACIMUT sirve para aunar esfuerzos en la defensa, protegiéndonos con el «paraguas jurídico» que se establece en el ayuntamiento municipal con la política vanguardista para la humanización de la autoridad. La democracia pura como diálogo para el consenso y la unanimidad.

En resumen: la Ley Natural es inmutable, atemporal, universal. Debería ser unánime y de conocimiento completo de parte de todos los seres humanos, pequeños y ancianos. La ley de las costumbres es la ley civil (fueron los primeros reglamentos legales). Pero lo legal, hoy, lo es.. y mañana se convierte en delito. Este es el punto del que se libra la ley natural. La idiosincrasia de cada lugar está reflejada en esta clase de ordenamiento administrativo lícito e idóneo que descarta la «ficción jurídica» actual. La Ley Natural sirve para que los hombres y las mujeres sigan conectados a sus almas. Funciona perfectamente cuando la energía vital fluye con su propia autonomía a través de actitudes voluntarias y conductas naturales.

En España hay más de ciento dieciséis mil leyes vigentes de obligado cumplimiento, imposible conocerlas y entenderlas todas. Siempre se cometerán errores frente a la administración que burocratiza y complica los trámites para justificar su propia existencia. Es un pez que se muerde la cola, y, que además, engorda con cada década.

Todo lo que tiene que ver con el dato del número del DNI tiene que ver con la propiedad del Estado. Somos titulares, pero nunca los propietarios. El Estado es el autor, el creador del dato, por lo tanto, le pertenece enteramente al gobierno que dirige el país, así como todas las propiedades que se derivan del uso del número. Somos monigotes que usan la máscara jurídica, pero bajo esa armadura del Sistema late el ser humano ¡palpita la energía que vibra! Somos auténticos cuando entendemos que nunca somos un número o un pedazo de plástico. Bajo -su- autoridad siempre seremos presos ¡esclavos!

La ley natural del acimut comunal equivale al vigor de la virtud humana que mejora nuestra sociedad.

Saber más – Introducción resumen básico para principiantes sobre LEY NATURAL

Saber más – Notas fundamentales para entender la LEY NATURAL y el acimut comunal

Reflexión – El contrato social desde el acimut comunal es la solución definitiva

Reflexión – El convenio natural que acuerda los ajustes del contrato social

Profundizando – Transformando la manera de relacionarnos mediante el acimut comunal y la LEY NATURAL

Profundizando – Mejorando favorablemente la interacción con la vida y el mundo de hoy

Decálogo de la ley natural del acimut comunal

1.- Todo es una y la misma sola cosa ¡energía! El cuerpo de carbono que alberga el alma humana contiene polvo cósmico. Somos hijos de las estrellas y las galaxias.

2.- Los habitantes de la Tierra somos ciudadanos cósmicos de la Nación Global Energys. La armonía convivencial surge de las alianzas que enlazan la vibración de la energía.

3.- El individuo indivisible es autónomo y será independiente en la medida que comprenda el arte de hacer posible todo aquello que es necesario a nivel particular y colectivo.

4.- La ley natural se comprende desde la experiencia y la vivencia del fenómeno natural, sin intermediarios o interpretes ¡directamente! No existen los árbitros.

5.- La prioridad es la naturaleza humana y la comprensión de las inclinaciones latentes del individuo que habita el territorio municipal, tanto como la expansión de consciencia.

6.- Prevalece la condición humana de los ciudadanos para que los atributos innatos de los hombres y las mujeres sean atendidos. ¡Cuidados!

7.- Se protege la humanidad de cada individuo por igual, respetando su esencia genuina, tanto como el libre albedrío alineado a los principios humanistas.

8.- Se defiende la integridad física y espiritual de los habitantes del lugar para vincularnos juntos en la evolución altruista que parte de la virtud humana y la ética.

9.- Cada ser humano es una célula del organismo vivo denominado especie humana.

10.- Como unidad indivisible aceptamos la premisa de que nunca, jamás, bajo ningún concepto, se daña o perjudica a otro ser vivo.

by Aldo

Fundador del acimut comunal. Coordinador de la agenda ciudadana municipal transformadora. Interlocutor para la divulgación de los principios humanistas y la ley natural. Armonía con la innovación social que garantiza la dignidad y libertad de los ciudadanos, así como la ética y la virtud suscrita en la gestión pública desde la administración local del territorio.

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