(+34) 692 681 063 -próximamente-
Oficinas:Madrid-Barcelona-Valencia-Sevilla-Gipuzkoa-Tenerife
contacto@acimutcomunal.info

Notas fundamentales para entender la LEY NATURAL y el acimut comunal

24 de abril de 20220

La ley natural son un conjunto de principios inherentes e inmutables. Los seres humanos aparecemos en la Tierra con ciertas cualidades y capacidades, facultades que nos distinguen de los demás seres vivos. Son atributos que nunca son aprendidos, por lo que jamás son conocimientos que alguien o algo transmite a nadie. Pertenecen a la naturaleza de un ser desde su mismo origen, entendido el origen como el inicio de la vida en nuestro planeta. A partir del nacimiento, se reconoce la esencia genuina: el alma capaz de vibrar.

El alma es esencial, constante y permanente. Es la energía que caracteriza a los seres vivos capaces de co-crear la vida del mundo. La posibilidad del vibrar de la energía del alma, significa que nunca se la puede separar del ser humano, dado que en este caso, aparece la muerte o fallecimiento del cuerpo físico. Alma energía y vibración forman parte de la naturaleza humana y nunca dependen de algo externo. Jamás están sujetos los hombres y las mujeres a las máquinas o las instituciones, el Estado o la Religión.

Las cualidades de los individuos de la Tierra, vienen determinadas por los dones naturales que son iguales para todos los seres humanos: vida consciencia voluntad sabiduría belleza. La condición más elevada del ser humano es su libre albedrío. La vida digna aparece cuando la voluntad consciente fluye en la comunidad, con la bondad del alma. La virtud humana es la ética de la energía que refleja la sabiduría intrínseca. Equivale a la potencia del amor que le es propio y característico al ser humano. Hombres y mujeres con la facultad de expresarse por sí mismos de manera independiente y autónoma, sin depender de las influencias o las circunstancias del entorno.

Por consiguiente, el ser humano es un individuo soberano que emerge de su misma profundidad para reflejar el palpitar de sus entrañas. La posibilidad de que su autenticidad se expanda en la sociedad ¡existe! mientras no se deja atrapar por la ficción jurídica. La ficción jurídica es la telaraña de enredos tejidos para restringir su potencialidad, a través de mandatos denominados como «leyes» que regulan los derechos. Los derechos anulan los dones naturales, y, así se tergiversa el libre albedrío que se convierte en libertad. Una libertad que te da o te quita el Estado, en virtud de argumentos legales. Leyes escritas que no siempre son justas, equitativas e imparciales.

¿Quién debe gobernar la vida de los ciudadanos en la Tierra? Ellos y ellas o.. una institución que ocupa un gobierno. Un gobierno totalitario y una dictadura digital o.. la energía inherente en los seres humanos capaces de transcender en la sociedad.

¿Qué sentido tiene diseñar los comportamientos que van en contra del alma humana? Si los planes de educación obligatoria adoctrinan en la obediencia a la autoridad y silencian la posibilidad de la vibración del alma infantil, ¿se actúa desde la bondad o la maldad?

¿Para qué enfocarse en los derechos y las emociones y los deseos, pudiendo centrarnos en los dones naturales, el sentir vital y la necesidad real del ser humano?

Si los hombres y las mujeres disponemos de la capacidad para intuir e imaginar, percibir e inventar, entonces, ¿por qué se prioriza toda actividad mediante dispositivos electrónicos que diezman la potencialidad humana?

El acimut comunal es el esquema de convivencia en armonía para que las actitudes individuales y la conducta colectiva sirva para la creación conjunta del mundo saludable y pacífico. Hablamos de la sociedad que se mejora a sí misma desde la base, mediante los principios humanistas como eje fundamental para la utopía alcanzada.

El ego es un lastre, igual que el exceso de mente y pensamientos teledirigidos, además del temperamento materialista, circunstancias que reflejan la estancia en tercera dimensión. No se trata de «ascender» a otro plano existencial, dado que no se viaja a otro lugar, seguimos en la Tierra. Mencionamos la quinta dimensión para obtener una explicación simple y fácil. Señalamos el espacio virgen donde plantar la siembra. Un territorio fértil que da comienzo en la cuarta dimensión: la consciencia (el despertar). Es la puerta al segundo nacimiento. Es pasar del círculo al espiral.

Hay que abandonar los prejuicios y las creencias populares que son tendencias para restringir. Las corrientes de opinión prefabricadas ¡anestesian! Tienen el objetivo de confundir. Sirven para distraer, desorientando, coaccionando sutilmente. Así se envenena la conexión con la voz interior. Se lastima toda posibilidad del diálogo íntimo. Pero es tan sencillo como un parpadeo. Con un simple clic se toma consciencia y se habita la quinta dimensión donde el alma prevalece, así como la vibración de la energía de nuestra totalidad. Situarnos en la esencia misma de nuestro ser es el punto de partida.

Hay que desmarcarse de las ilusiones del sistema. Se permanece en el laberinto de la ignorancia, porque se da valor a la influencia externa y sus hechizos, en vez de darle valor al palpitar interno y la naturalidad. Una mayoría se somete a la voluntad de unos pocos. Aceptan modificar su sentir particular. Extrañamente, prefieren acatar los mandatos de una autoridad. Una autoridad arbitraria que castra su libre albedrío, por lo tanto, muere el propósito vital del individuo que se convierte en autómata: súbdito del poder. Fallece el proyecto existencial de los hombres y las mujeres que renuncian a sus dones naturales. El Sistema que rige la vida del mundo en nuestro planeta, ejerce la tiranía del miedo, mientras habla de seguridad y felicidad. Se trata de una fuerza irresistible que produce los encantamientos de las personalidades jurídicas. Encantamientos a base de procedimientos coercitivos, chantaje y amenazas, que sin embargo, nunca están presentes en la ley natural, ni existen en el acimut comunal.

Hay tres elementos que van engarzados y que son la correa de transmisión que sustenta la maquinaria que arrolla las almas humanas: la autoridad, la obediencia, la violencia. Una cosa te lleva a la otra. La autoridad es lo contrario a la igualdad, nunca puede haber autoridad ¡poder de uno sobre otro! cuando existe la igualdad entre ambos seres. El resultado para las dos partes.. es siempre la violencia. Uno es violento contra el otro, abusando de su poder. El que acepta obedecer es violento consigo mismo, traicionando su esencia natural (que es el libre albedrío). Si hay debate existe la posibilidad del acuerdo, jamás existe la violencia o la obediencia en una relación de iguales. Porque desaparece la autoridad. La autoridad nunca está presente en quinta dimensión.

Existe el sufrimiento y, la causa del sufrimiento es el apego. El apego al miedo. El apego a la seguridad. El apego a la promesa de felicidad (que nunca llega). Jamás se alcanza. Si se logra la felicidad, suele durar muy poquito, porque siempre se quiere más y más (temperamento materialista). El apego evita el fluir, castra la aventura, deteriora la evolución. El apego a la autoridad es anular el viaje existencial. Es anular este paseo por la vida en la Tierra.

Las Escuelas Alternativas Solidarias fomentan el «abrazarse por dentro». Las Asambleas Ciudadanas Libertarias propagan la conciliación de uno mismo (con la propia esencia genuina) que se expande en la comunidad. Se trata del empoderamiento desde el alma que expresa la potencialidad de los hombres y mujeres que habitan el territorio. El Juicio Popular Soberano detecta las fallas y los errores y previene situaciones conflictivas. Así se consigue mantener la armonía convivencial. El acimut comunal es la dinámica de la espiritualidad creativa de aplicación práctica.

La Agenda Ciudadana Municipal Transformadora (acimut) es la voz del pueblo en la administración local. Es la política vanguardista que arrincona a la política de la -vieja guardia- que ha estado difundiendo una narrativa oficial que oculta la corrupción y el servilismos a los organismos internacionales y el amiguismo con las corporaciones multinacionales y las entidades financieras. Se trata de una formación que integra la innovación social que se enfoca en «humanizar la autoridad».

El acimut comunal es la ley natural que se plasma en la consciencia de unidad, la igualdad de oportunidades, el afecto y respeto que deriva en fraternidad y se origina en al empatía (la empatía y conexión con uno mismo primero). Se trata del apoyo mutuo y la ayuda recíproca, porque está presente la sensibilidad y la compasión. Surge el bienestar común y la alegría que se comparte con generosidad. Hablamos de confianza en la excelencia humana, así como del compromiso en la responsabilidad de asumir el propio destino desde la bondad innata del ser humano que no es manipulado ni está intimidado.

La verdad absoluta de la ley natural se traduce al acimut comunal. La verdad absoluta de la potencialidad del ser humano se manifiesta en el esquema ágil y flexible que regula la convivencia situada en quinta dimensión. La oportunidad de la ficción jurídica, es la misma que la oportunidad de la vida natural. Se trata de una elección particular intransferible. Cada uno elige. La pasividad, en sí misma es una elección: la decisión de no actuar, renunciando al palpitar genuino que nos caracteriza como individuos soberanos.

Será imposible MEJORAR NADA si antes no indagamos, asumiendo riesgos, investigando, curioseando.. aceptando el desafío de existir a plenitud de facultades. Pero sobre todo, averiguando quién somos en nuestra intimidad, y, comprendiendo para qué estamos en la Tierra. Ninguna mejora aparece por arte de magia. Se pasa de una situación a otra, a partir de una acción directa ¡diferente! Si siempre hacemos lo mismo, siempre obtendremos el mismo resultado, por lo tanto ¡divergentes! Volver al estado natural y silvestre del ser humano salvaje. Ciudadanos sin domesticar. Hombres y mujeres que no quieren seguir siendo amansados a base de mentiras y engaños y trucos ¡adiós a los timadores! Bienvenidos los forajidos del sistema: individuos que se salen por la tangente.

El «conocimiento» es la manipulación de la verdad que se adapta a ciertos intereses y motivaciones de quienes ejercen la influencia en los demás ¡cualquier tipo de autoridad! No solamente el gobierno, también la cultura subvencionada, las corrientes mediáticas y las celebridades y las tendencias en las redes sociales y los algoritmos de la Inteligencia Artificial. La sabiduría, sin embargo, es innata. La sabiduría proviene de la fuente universal que alimenta todas las almas, que en sí misma es la energía suprema. La energía es la suma de diversos conceptos como son la vida y la consciencia y el amor y la libertad y la verdad. Por eso es hermosa ¡preciosa! Fabulosa. La energía es asombrosa y colosal.

La sabiduría tiene que ver con la esencia genuina y la conexión al cosmos. Nuestro cuerpo contiene polvo de estrellas, somos hijos de los astros y las galaxias. El conocimiento habitual y común es la influencia externa que imprime datos e ideas y conceptos que suelen estar adulterados o tergiversados. Mientras que la sabiduría es la cosmovisión, el secreto del misterio desvelado. Pero no lo revela nadie. Lo descubre cada uno a solas.. tranquilamente. Este saber ancestral está impreso en el ADN. Es la memoria de las células. Esto significa que se precisa de la cooperación particular para entender el trascender.

¡Bucear el alma! Actuar desde adentro hacia afuera. Impulsarse desde la intimidad, proyectando el palpitar genuino que nos caracteriza a cada uno. Por ello hace falta descontrolarse, desconectarse del sistema, desenchufarse del ciberespacio. Apelar a la autenticidad responsablemente, como una causa noble que nos dignifica. Desde la confianza en la energía que nos habita: el espíritu universal alojado en la caja orgánica que ocupamos (nuestro cuerpo de carbono). Hay que defender la integridad física y espiritual. El acimut comunal protege el alma ciudadana. Esto es cumplir con la ley natural: nunca jamás, bajo ningún concepto, dañar o perjudicar a un ser vivo. ¡No te dañes a ti!

Cuando se afirma que «somos hechos a imagen y semejanza de Dios» no significa que esa divinidad tenga dos piernas y dos brazos y dos orejas y dos ojos y sólo una boca y una nariz como nosotros. Significa que la esencia intrínseca del ser humano es la energía y que de manera innata somos alma, es decir, una porción del espíritu universal.

Cuando mencionamos la tercera y la quinta dimensión es la manera simple y rápida de escenificar la comprensión. En la tercera dimensión, la gente se enfoca exclusivamente en el árbol (influencia externa que acepta como autoridad que anula su esencia genuina). Mientras que la quinta dimensión es la participación en el bosque como co-creadores. La cuarta dimensión simboliza el despertar y la toma de consciencia para el segundo nacimiento. Es la posibilidad de convertirnos en artistas protagonistas. En vez del acontecer que viene impuesto, resulta que aparece el devenir en el que cooperamos activamente.

El microcosmos es el alma del ser vivo. El macrocosmos es el universo. En el microcosmos está la oportunidad para la focalización del todo, la conexión al macrocosmos, que sólo es posible en quinta dimensión. Es decir, en la ausencia de ego y mente, en la vibración de la energía que se expande para libertar los atributos cósmicos (dones naturales suscritos en el alma humana). La ley natural afirma: todo es una y la misma sola cosa ¡energía! Somos unidades individuales del TODO. Parcelas específicas cuyas partes componen el cosmos. Por tal razón el acimut comunal afirma: cada ser humano es una célula del organismo vivo llamado especie Humana.

La manera de ser y estar en el mundo, es un reflejo de la comprensión de la totalidad. Así como de la potencialidad que como individuos disponemos. Los talentos particulares son tesoros internos. Habilidades y destrezas particulares que son nuestras herramientas para construir durante la época que nos ha tocado vivir, una porción de la civilización que habitamos. La energía nos habita. Los gestos y actos que se traducen en circunstancias y situaciones, eventos y acontecimientos, son la manera que disponemos de habitar la existencia humana y crear el mundo que nos rodea. Nuestra vibración habita el planeta durante la estancia en la Tierra.

El sendero invisible se hace visible con cada paso acertado que damos, pero si estamos siendo empujados a cada rato, obvio que el resultado será sumamente mediocre. Hemos sido embrutecidos y, el exceso de tecnología nos acerca al transhumanismo que rechaza lo más valioso del ser humano. Nuestra fortaleza está siendo coartada. Restringida. Limitada.

Las inactividad es pasividad. La decisión de evitar la acción, equivale a negarnos el ser y el estar en armonía con el mundo que habitamos. Es prohibirnos el fluir y vetarnos el vibrar. Significa eludir el emerger y rehusar la opción de trascender. Por lo tanto, habla de infidelidad, dado que dejamos de expresarnos de manera natural, por consiguiente, autocensuramos la propia expansión de nuestros dones y talentos. ¡Sacrilegio!

La realidad «de todo cuanto sucede» viene determinada por el propio desempeño. Es el grado de vibración energética lo que configura el ambiente y el espacio. Durante el tiempo que aportamos «valor» a los seres vivos que participan, ya sean animales vegetales minerales o seres humanos, nuestro sentir se refleja en el lugar. Ocurre a nivel particular y también colectivamente, como grupo o comunidad. Somos creadores de hechos concretos y directos. Podemos ser como la cara del imán que acerca, o como la otra cara que rechaza. Por tal razón el acimut comunal se enfoca en el aunar esfuerzos, en la cooperación honesta y valiente que perpetúa la evolución altruista.

Nunca ha habido más salvador.. ¡que uno mismo! Somos nuestro mejor amigo, así como nuestro peor enemigo. Nuestra mejor aliada es el alma humana. Nuestro rival más peligroso ¡es el propio ego! Jamás hay que esperar que otro resuelva las cosas, hagámoslo nosotros mismos. Hagámoslo juntos, seamos capaces de encontrar las afinidades. Establezcamos las alianzas que comparten esta visión que es la ley natural. Comuniquemos estos hallazgos a los demás. El propósito es la proliferación de los principios humanistas que favorecen la vida del mundo saludable y pacífico. La mejora inicia en el interior de cada uno, pero se convierte en realidad cuando la innovación social mantiene una esquema idóneo. Es el caso del acimut comunal por innumerables razones. Todas pasan por el itinerario natural: éxodo al alma humana, éxodo a la quinta dimensión, éxodo a la sociedad mejorada ¡éxodo a la utopía! La utopía nunca es algo imposible. Tan sólo es aquello que todavía no se ha alcanzado, pero que con entusiasmo y la suficiente disciplina y perseverancia.. ¡se consigue!

Hay que implicarse. Comprometerse. Entender que cada ciudadano es co-creador y puede ser un artista protagonista de la obra que nace en su interior. La mejora del mundo inicia con la mejora de uno mismo, con la comprensión de la naturaleza humana. Con el saber cuáles son nuestras fortalezas y cuáles nuestra debilidades y defectos más comunes. Se trata de escuchar la voz interior, para acariciar la belleza del saber universal.

La naturaleza humana nunca ha sido neutra. Somos «totales» porque en nosotros.. ya está todo lo que necesitamos, a excepción de las necesidades básicas para nuestra caja (el cuerpo orgánico que alberga el alma). El cuerpo físico precisa alimento, agua, aire, además del descanso. La naturaleza es el principio creador y organizador de todo lo que existe o puede existir. Muchas cosas permanecen en estado latente, de hecho, la vibración de la energía es algo que jamás se mueve en tercera dimensión.

El Sistema ¡condiciona! Convierte al recién nacido en un ordenador que se programa a base de datos que se llaman «conocimientos». Así surgen los pensamientos teledirigidos, tanto como los deseos y las emociones que dirige el ego, la mente diseñada para anular el alma. Lo que se pretende es borrar la memoria ancestral de las células, así como la sabiduría impresa en el ADN. Toda actividad que aumente la intuición o la percepción, se aplasta como si fuera una cucaracha. La autoridad es el programador. La obediencia es el programa implantando en los ciudadanos a temprana edad para imitar. Las aplicaciones son las diversas clases de violencia que existen en la actual civilización moderna.

La naturaleza humana ¡está llena! Jamás ha sido un espacio que hay que llenar. Se trata precisamente de algo que debe poder respirar serenamente.. porque ya es en su totalidad la expresión de la fuente universal. Los conocimientos, sin embargo, son el veneno que ahoga la energía vital. Ideas y pensamientos que amaestran. Tendencias y corrientes de opinión que anestesian. La finalidad de la narrativa oficial es que la información sirva para tergiversar, confundir y desorientar o simplemente ¡distraer y entretener! cuando no logra instruir en la sumisión.

La realidad manifestada en la Tierra son el resultado de los «relatos». De la interpretación de cada relato. Algunos con mayores focos y destellos luminosos. Al final, todo son historias adornadas que uno se cree o no se cree. Creencias que se popularizan para configurar los bandos que se enfrentan, así como los rebaños donde se agrupan para sentirse seguros.. aquellos hombres y mujeres que niegan su carácter. Ciudadanos sin criterio que se alinean con la ingeniería social que programa a los autómatas del sistema.

Curiosamente y comparado con el mundo actual, el libre albedrío es justamente lo que hace libres a los ciudadanos del Sistema que rige la civilización moderna. Porque el libre albedrío es la sabiduría innata, es la bondad del alma, es la ética de la virtud que se despliega en la sociedad. A mayor libre albedrío, mayor plenitud. A menor libre albedrío, mayor esclavitud. Mientras los comportamientos del individuo sean gobernados por mecanismos ajenos a su esencia genuina, menos espacio hay para las actitudes y las conductas que crean el devenir. Lo que acontece en la actualidad, viene marcado por la restricción y la opresión, cuyas consecuencias son la baja vibración, así como el embrutecimiento de las épocas pasadas. En nuestros días es la excesiva tecnología lo que limita el palpitar interno, garantizando la explotación de los usuarios.

Los dones naturales son inherentes al ser humano, la energía es innata: debería constituir la base del gobierno inmutable de cada individuo soberano. Las consecuencias de la prolongada vibración que se ahoga o se anestesia deliberadamente configura la vida miserable. No es la percepción del «yo» (ego) si no la intuición de la energía, lo que hace emerger a la voluntad consciente que participa del cosmos. La expresión que no es natural, porque viene condicionada por el Sistema, nunca puede ser la condición «normal» de los hombres y las mujeres de la Tierra.

Una «ley» es una condición que vincula, a la vez que reprime la propia acción. La ley natural es tal como es, jamás daña o perjudica, sin embargo, las leyes del sistema lastiman deliberadamente y con impunidad. La ley de la gravedad no es ni mala ni buena, simplemente ¡es! Otra ley natural simple de comprobar es que el sol nace por un lado y desaparece por el otro, pero no es cierto que cada día aparece en el este, para ponerse por el oeste. Después del día, cae la noche ¡siempre! Son cuestiones inmutables: el cielo es azul, la mar es salada, la luna crece y mengua. Sin embargo, hay que ir con cuidado con las religiones del tipo New Age que hablan de «la ley de atracción» o «la ley del karma» o la «ley de causa y efecto».. dado que son puertas abiertas para atrapar a los incautos.

Lo «natural» significa que no ha sido creado por los seres humanos, es decir, que está relacionado con la Naturaleza. Utilizamos la expresión «ley natural» para resaltar que la Naturaleza afecta a nuestra esencia de manera irreversible. Nuestra naturaleza humana viene condicionada por la energía vital del universo. A eso se refiere la expresión. Está la vitalidad del cosmos en nosotros, en cada uno por igual, y, se trata de un hecho inmutable. A nadie se le puede arrancar la energía ¡sublime! Nadie puede robarte el alma. Pero sí se puede condicionar la energía del alma mediante falsas leyes que restringen y limitan la vibración natural de los hombres y las mujeres de nuestro planeta.

La palabra «natural» analizada desde la etimología del antiguo Egipto significa «neter» (espíritu) + «al» (proviene de).. PROVIENE DEL ESPÍRITU. Por ello afirmamos que Dios está en la Naturaleza. Lo divino es la misma naturaleza. Lo natural es la expresión de Dios o la expresión de la Fuente Universal (según se prefiera la denominación). No se trata de extraviarnos en el típico debate para creyentes o no creyentes. Eso es tercera dimensión, atender únicamente el árbol.

Se trata de distinguir el origen que da vida al cosmos. La Ley de Causa y Efecto, por ejemplo, nunca sirve para explicar el origen del universo, dado que surgió de la nada. El universo apareció de repente, naciendo del vacío, igual que lo hacen las células en nuestro cuerpo. Para que existiera el inicio, para que se diera el principio de todo ¡nunca hubo una causa!

También en el caso de la Ley de Atracción conocida como El Secreto, es evidente que existe una contradicción, puesto que de la primera partícula se crearon las galaxias y los planetas en una radical expansión que jamás habló de atraer, si no de todo lo contrario. Este es el punto de la mayoría de técnicas de los gurus que fomentan la pasividad, porque se mantiene la siguiente estructura: influencia externa que se cobija en la mente de los seres humanos para intoxicarlos. Se los envenena con flechas que son la CAUSA de sus males, es decir, inventan enfermedades y calamidades y tragedias para «salvarlos» como únicos árbitros. Magos que formalizan engaños mayúsculos con sus trucos.

Entonces, lo que sucede es el efecto de la renuncia al propio tesoro que son la fusión del libre albedrío y la sabiduría innata. El iniciar toda actividad desde adentro ¡hacia afuera! Desde la esencia que se proyecta, en vez de los conocimientos ajenos que se toman como buenos y ciertos.. pero nada puede ser válido si no proviene de uno mismo, de la propia naturaleza ancestral que habita el cuerpo físico.

Mientras se habla de atraer «lo de fuera» para provocar la «reacción».. se abandona uno a sí mismo, arrinconándose la voluntad consciente, restringiendo la potencialidad intrínseca que nos caracteriza antes de vestirse con la «personalidad» de las apariencias y las mentiras por hipocresía y vanidad. La energía vital proviene de algo muy superior a todas las fuerzas físicas suscritas al planeta. Se trata de observarnos la intimidad para encontrar el origen de la existencia humana a plenitud de facultades.. desde la humildad y la inocencia.

El ser humano que habita la Tierra vive en dos planos paralelos al mismo tiempo: físico y espiritual. Conjugarlos es la clave. Empieza por la simple pregunta: ¿Somos un alma en un cuerpo o somos un cuerpo con alma? Precisamente al responder algo tan sencillo, es que detectamos si estamos en tercera o quinta dimensión. Por supuesto que también hay un enorme grupo de ciudadanos que niegan el alma, por lo que están al margen de tal pregunta. No pueden responder sobre el «alma» que niegan. Pero que nadie se lleve a engaño, dado que la comprensión del alma es la comprensión de la vida y la consciencia y la energía. Reconocerla es hablar de Dios y de la Fuente Universal.. del tiempo y el espacio.

Los seres humanos podemos expandir la consciencia, por ello el acimut comunal habla de evolución altruista. No hablamos de rebelión o revolución. Nos centramos en un viaje de autodescubrimiento que enfocamos como aventura divertida, como un juego intrépido que desvela nuestra singularidad. Somos peculiares cuando logramos el contacto con la esencia divina, para transformarnos gradualmente en nuestra mejor versión. Ese universo propio que se proyecta para participar de situaciones como galaxias. Los acontecimientos como planetas gigantescos que orbitan en el universo de la Tierra.

Pasamos del círculo al espiral, por ello la misma palabra Estado, sentimos que refleja una parálisis. Una circunstancia que bloquea el movimiento. Tantas leyes vigentes y la urgencia de permisos y autorizaciones para todo, ¿son un lastre o un beneficio?

Ese modo «de estar» de los gobiernos de los países refleja la estructura fija y cerrada que asfixia la humanidad de los ciudadanos. El «estado de ánimo» es algo que varía, sube y baja como la montaña rusa. Pero nunca sucede así con las instituciones burocráticas del Sistema que son férreas y sin alma. El Estado debería estar sujeto a variaciones, para evidenciar la evolución, pues la vida es movimiento permanente. Del.. transgredir el sistema que falla, se encarga el acimut comunal para darle vida a la acción directa del habitante del territorio.

Los seres humanos llevamos implícita la bondad y el amor, disponemos de una tendencia a procurar el bien y servir a los demás de manera desinteresada ¡esto es hermoso! Pero las películas y la cultura en general, muestran otra cosa. Se centran las escenas en los conflictos que enfrentan a personajes que se establecen como prototipos para darle emoción y acción a un sin fin de efectos especiales que distorsionan la armonía convivencial y los principios humanistas. Se educa para el egoísmo y la competición, la mentira y la codicia, la agresión sistemática que fomenta la violencia como cosa habitual y normal.

Nadie que no se ayude a sí mismo está en condiciones de ayudar a otros, pero en general, en los órganos de gobierno se menciona «por el bien general» .. ¡mentiras! Ningún Estado puede servir constructivamente a su pueblo si quienes ocupan los puestos donde se toman decisiones no saben responder a la pregunta: ¿somos un alma en un cuerpo o somos un cuerpo con alma? Peor aún. Si los hombres y las mujeres que dictan los mandatos sociales, no saben qué son y cómo funcionan los principios humanistas. Si quienes gobiernan desconocen la energía vital y su propia vibración, ¿cómo podemos esperar alguna mejora de nuestra civilización?

El movimiento de los ciudadanos viene limitado por ficciones y hechizos legales. El palpitar de los hombres y las mujeres está coartado por los procedimientos coercitivos que sólo hablan de sanción y prisión. Pero someterse y aceptar la presión equivale a habitar la cárcel planetaria que ha construido el Sistema para sus autómatas y piezas prefabricadas. Hay que transgredir el sistema que ha quedado obsoleto. Deben realizarse cambios sustanciales desde la ley natural, para que los seres humanos nos desplacemos libremente por los territorios igual que lo hacen las aves y los animales que no entienden de líneas en un mapa.

El acimut comunal es la coordinación de la energía ciudadana que se empodera, al tiempo que se integra al fluir de la ley natural.

Nunca ha sido verdad que el mentalismo es la base del ser humano. Jamás ha sido verdad que la dualidad o polaridad sirve para comprender la vida y el mundo. El único efecto bajo el que estamos sujetos como influencia omnipotente y omnipresente es la energía. Cuidado con los conocimientos de otros que se ofrecen como «elixir milagroso». La experiencia vital será la que elijamos, alineados con la vibración de nuestra energía. Así de sencillo ¡es! ¿Lo ves? Pues si no alcanzas todavía a advertirlo con suficiente claridad, cierra los ojos y, en silencio.. en la quietud: escucha tu propia voz interior.

El colegio de educación obligada enseña esta máxima: pienso, luego existo. Sin embargo, en las Escuelas Alternativas Solidarias mostramos la experiencia vital completa: siento, luego soy.. ¡vibro! Así es como trasciendo con mi vitalidad auténtica en el espacio que me integro para co-crear la realidad que se manifiesta a partir de mí. La intuición no está situada en la mente. Tampoco lo está la percepción, que jamás existe si razonas con la lógica. Imaginar es conectarse al éter, y, nunca pasa por el cerebro o la glándula pineal. Si utilizáramos más el alma, nunca hablaríamos con el lenguaje.

Ni escribiríamos con la caligrafía y la ortografía. Todo sería telepatía.

Las «corazonadas» nunca provienen de los pensamientos o la mente, tampoco las premoniciones. A veces te pones a cantar o escribir algo que surge sin buscarlo.. sin que intervenga el cerebro. La mente no tiene tanto poder como se afirma, si lo tuviera, nadie pensaría «quiero estar triste». La desdicha es la disfunción con el alma. Si el universo fuera una construcción mental, sería un holograma o una especie de metaverso programado. Pero el universo es espontáneo. Se quiere que se «piense de forma determinada» para que las acciones y los comportamientos sean predecibles y automatizados. La mente viene primero.. solamente para los autómatas que se suscriben al Sistema. Jamás se trata de «cambiar los pensamientos» para comportarnos según los conocimientos adquiridos. Este proceder sigue siendo influencia externa y adoctrinamiento, aunque las ideas propuestas sean de llamativos colores y convincentes propiedades.

Como es «adentro» debería ser «afuera». El propio universo particular es lo que debe compartirse, porque es hermoso y aporta valores interesantes a la comunidad. Pero los talentos individuales están reprimidos desde temprana edad, de manera que las destrezas innatas y las habilidades naturales del individuo son desconocidas incluso por su titular. De manera que «el arte» del artista protagonista queda aplastado por la autoridad y la tradición y la rutina que no le permiten elaborar su obra creativa.

Dentro de cada uno de nosotros está el cosmos entero ¡palpitando! El macrocosmos está implícito en el microcosmos que son las células del organismo humano. El individuo es indivisible, no puede extirparsele ese fractal que es. Por ello la tecnología y las ondas electromagnéticas interrumpen la conexión ciudadana con al energía universal. ¡Conócete a ti mismo! Descubre el universo en ti, y, a continuación, entiende que no precisas los conocimientos interesados en desconectarte de tu esencia que ya contiene la verdad del amor en libertad. Esto es sabiduría. Con esta premisa se construye todo lo demás.

Para la energía jamás existe la muerte, únicamente existe la vitalidad del movimiento, la constante transformación, el viaje incesante del ser y el estar. La energía.. ni se crea ni se destruye. Se estira o se encoge, pero nunca se divide o se puede separar hasta hacerla desaparecer. Las frecuencias vibracionales se captan o no se captan, de ahí la urgencia del despertar y tomar consciencia para desmarcarnos de la ficción jurídica del Sistema.

La energía no tiene lados y contornos, por lo que hablar de dualidad o polaridad es suscribir el debate a un nivel muy básico. Cierto que resulta más fácil comprender algunas cosas a partir de su contrario, por ejemplo, frío y caliente o alegre y triste. Sin embargo, cuando mencionamos a una Elección, podemos afirmar que no existen decisiones buenas y decisiones malas ¡sólo existen decisiones! Dado que cada decisión contienen algunos componentes «buenos» y algunos otros bastante «malos». La clave de la decisión idónea y acertada, está relacionada con su grado de efectividad y satisfacción. Acercarse al menor «daño a uno mismo» y el minúsculo «perjuicio a los demás» es la táctica que el acimut comunal recomienda y practica.

La «luz» y la «oscuridad» se asocian a lo bueno, frente a la maldad. Por consiguiente, siempre que un colectivo habla de luz, inmediatamente señala la maldad, es decir que ¡la crea! Le da vida y le otorga un espacio (al incluirla en la conversación). Lo mismo pasa con los «aparentes disidentes» que hablan de las conspiraciones, porque algunos denuncian los hechos, pero están dando proyección y promoción a los sucesos, por lo que eso «nefasto y abominable» se integra a lo cotidiano y toma presencia, en vez de contrarrestarlo hablando de las ventajas de tal o cuál solución.

Por ejemplo, suele decirse que lo contrario al amor es el odio, sin embargo, el odio es una forma de sentir. De acuerdo que es una forma fea y desagradable, pero se trata de un sentimiento: el sentimiento del amor mal entendido y fatalmente dirigido. Lo contrario u opuesto al amor es la indiferencia. La total ausencia de sentimiento, la absoluta frialdad. Distancia y desconexión con el otro. En la quinta dimensión hay mayor o menor intensidad, pero no existe la ausencia del amor. Como tampoco existen la emociones y las ilusiones del tipo: miedo, seguridad, felicidad.

Existen los ritmos y los ciclos, el flujo y el reflujo. Pero no existen las prohibiciones y las represalias. Si metemos la mano en el fuego ¡nos quemamos! No hace falta que nadie nos lo explique, como tampoco hace falta que ese «miedo a quemarnos» estructure un orden donde resulta que se cambia al fuego.. por el agua. Esta es la táctica de la manipulación que nunca afecta a quienes defienden su carácter. Hombres y mujeres capaces de asumir las consecuencias de sus actos, pero sobre todo, capaces de confiar en sí mismo y actuar con responsabilidad, protegiendo su criterio y convicción para desplegarse en sociedad desde la voluntad consciente que comprende qué es agua y qué es fuego. Esta clase de ciudadanos son muy peligrosos para el globalismo totalitario que aplasta el libre albedrío del ser humano como si fuera una hormiga.

La «ley del karma» sirve a las doctrinas de superación personal para justificar las causas que no saben explicar. Lo que no entienden lo asocian a «vidas pasadas». La Inteligencia Emocional ha sido un armadura terrible que enfría las almas humanas, al llevarlo todo al mentalismo y las emociones, en vez del sentir genuino y el palpitar auténtico. La consciencia humana queda atrapada en los conocimientos programados.. que son ¡ilusiones! En vez de que los actos cotidianos se muevan alrededor de la sabiduría innata que habita las entrañas de los ciudadanos. El poder radica en la vibración de la energía, nunca está en las armas que otros utilizan contra nosotros. Si tienen necesidad de armas y máquinas y algoritmos es porque son muy débiles e inseguros de sí mismos.

Es la actitud que se transforma en gesto y la conducta que construye al realidad física a nuestro alrededor, donde debe estar presente la energía que nos habita. El verdadero poder surge del principio ¡nace al inicio! en los principios humanistas que dan forma a la ley natural. Los principios que construyen el acimut comunal.
El alma no entiende de masculino y femenino, víctima o verdugo, soldado o capitán. Porque no mantiene un sustrato razonable o lógico. El tiempo y el espacio del espíritu ¡es distinto! El tiempo y el espacio en la Tierra, es a lo que nuestro cuerpo debe acoplarse para crear la vida del mundo. Nuestra existencia es un obra de arte. La obra debe contener el arte del artista que se comunica a través de su creación. Por ello somos protagonistas.. o no lo somos y, dado el caso de renunciar a nuestra pureza como ¡salvajes sin domesticar! Entonces se dan los seres amaestrados, convertidos en autómatas obedientes de la autoridad. Terminales de la dictadura digital que nos clasifica como ID-Digital propiedad de la Inteligencia Artificial.

¿Cuánto de lo que piensas dices y haces es de tu propia cosecha?

Sin la expresión del alma no somos nada más que artilugios en manos de algo o de alguien. En el pasado, Estado y Religión, cultura y narrativa oficial, costumbres familiares y tradición popular, señalaban el camino que incidía en el comportamiento de las personas. Sin embargo, la excesiva tecnología ha invadido la rutina cotidiana. Los dispositivos electrónicos y las máquinas y los algoritmos, han sustituido la influencia que presiona al individuo.

Las inquietudes íntimas son desconocidas de parte del mismo titular protagonista. Los hombres y las mujeres del mundo, rara vez realizan proposiciones. No establecen sus propios proyectos y agendas. La mayoría de las ideas y las acciones vienen determinadas por fuerzas externas a su palpitar. De manera que arrinconan las propias convicciones y el criterio particular que determina la soberanía individual.

El origen de la actividad que descansa en la sabiduría innata y el propósito vital, siempre reconforta y resulta una bendición de numerosas ventajas para el bienestar. Sin embargo, la mayoría de la gente está siendo forzada a actuar de maneras que van en contra de sí mismas y nada hacen por detener la agresión con la que colaboran.

La existencia de la «iniciativa» es algo poco común. Pero la capacidad para crear es algo intrínseco e inalienable, está presente en el ser humano ¡despierto! Atento a sus necesidades. Comprometido con el sentir que lo hace ser «humano». Hombres y mujeres con la posibilidad de idear e inventar. Todos debemos emprender actividades que nos hacen bien y nos acercan a la realización como artistas protagonistas del devenir, en vez de resignarnos al acontecer marcado por el globalismo totalitario y la dictadura digital.

La belleza está presente en la expresión natural. En la representación de la energía vital en el plano físico a partir de las inquietudes convertidas en gestos y actos, en palabras o dibujos o melodías. Toda clase de signos externos que demuestran las figuras internas que nos habitan a cada uno en forma de misterios que nunca son secretos. Son sentimientos que se transforman como obra en la Tierra. Esta es la tarea. Para eso estamos aquí.

Ser y estar en el mundo «a plenitud de facultades» es muy fácil y simple cuando nos atendemos, cuando dedicamos el tiempo y el espacio a nuestro saber intrínseco, descubriendo nuestra totalidad particular y la manera en que interactuar con el mundo adecuadamente (desde la comprensión). El apropiado estadio natural del ser humano es el libre albedrío, la voluntad consciente que regala lo mejor de uno a los demás.

En la Tierra, todo tiene sentido cuando se refleja y toma forma en la comunidad. Si emerge de la intimidad, si se expresa con naturalidad, entonces trasciende como lo hace el aroma de una flor. Difundir nuestra esencia es divulgar nuestra energía que transmuta, se extiende a través de una forma viva que se adentra en la vida del mundo que construimos. Se propaga la vibración que oscila. Se mueve el alma, para prolongarse en el espacio y el tiempo de nuestro planeta. Emana la divinidad a través de nosotros. La fuente universal mantiene su consonancia ¡se hace pública!

La energía vital del ser humano es la consciencia pura que vibra. Es una potencia inmensa ¡expansiva! El amor crea, la fraternidad consolida. El miedo paraliza, la apatía destruye. La verdad significa sintonizarse en la frecuencia de la energía y, a continuación, decapitarse: arrancarse la cabeza. Olvidarse de la mente y los pensamientos teledirigidos que han sido programados para controlar y dominar. La apertura a la verdad es hermosura. Querer tener la razón es apego al ego. Sincronizarnos a nivel particular con la verdad del amor en libertad, equivale a comprender la fortaleza del individuo. El auténtico poder del ser humano está en la energía que vibra ¡plenamente! a pesar de los constantes ataques de la fuerzas externas.

Contrariamente al desarrollo humano y la evolución espiritual, el Sistema se ha centrado en distraer y ocultar, modificando los hábitos para alejar a los ciudadanos de su autenticidad y autonomía. El Estado y la Religión y la Inteligencia Artificial se presentan como cuestiones imprescindibles, pero nunca lo son. La prueba es que si un avión cae al mar o un buque naufraga y los supervivientes logran alcanzar una isla perdida en el océano, encontrarán la manera de organizarse. La comunicación será la base para el encuentro. El afecto y el respeto serán fundamentales para aunar esfuerzos en la convivencia. De hecho, todavía hay tribus aborígenes que funcionan sin dinero y son comunidades estables y dichosas.

En la actualidad se vive en un estado constante de miedo e ignorancia, hechizos y desinformación, mentiras y engaños que acentúan la prisión de la ignorancia. Todo por negarse a escuchar la voz interior. Mientras los niños no aprendan a temprana edad a dialogar consigo mismos, toda la vitalidad de nuestra especie impresa en el ADN y el alma humana seguirá retenida por el mismo interesado. Que sin embargo, está más interesado en atender emociones que van y vienen y deseos que van y vienen, en vez de la necesidad existencial del sentir natural que es la clave para la plenitud permanente.

Se inyecta la confusión y la dependencia. Se influye de múltiples formas, para que los ciudadanos se focalicen en el temperamento materialista que descarta la dinámica de la espiritualidad creativa. Por lo tanto, la aplicación practica «del ser y el estar en el mundo» se reduce a la desorientación. Se plasma en las decisiones ¡deficientes! de los hombres y las mujeres que prefieren trasladar la responsabilidad de sus vidas al Estado, la Religión, la Inteligencia Artificial.. ¡la autoridad!

La mayor desorientación radica en la incomprensión entre «derechos» y dones naturales. Cuando no se distingue la diferencia entre «libertad» y libre albedrío, las elecciones vienen condicionadas por la autoridad arbitraria que establece el orden para la obediencia. La violencia se refleja en el abuso de poder. Cuando resulta que el poder está en cada ser humano. Todos lo tenemos. Todos lo sabemos.. pero la mayoría ¡no sabe que sabe! No entiende que los tesoros se encuentran en el cosmos interior. Por tal motivo las Escuelas Alternativas al Sistema insolidario, es que son la catapulta del acimut comunal.

Mientras los ciudadanos sigan identificándose con el Ego y el pasaporte o la ID-Digital y el código QR están ensalzando la armadura metálica que enfría su palpitar. Así evitan el contacto con su esencia genuina, tanto como la posibilidad de vibrar con intensidad. La «zona de confort» es una trampa. En el riesgo ¡está la fortuna! La vida es la aventura que permite jugar y divertirnos, pero hay que salir «de la cueva» y dejar que el sol bese nuestro rostro desnudo. Debemos situarnos «detrás del horizonte» marcado como zona prohibida. Así es como las Asambleas Ciudadanas Libertarias cruzan las líneas rojas. Desde la honestidad con el «ser» y el coraje «para estar» en el mundo con la comprensión de su convicción y todas las posibilidades a su alcance.

Nunca puede existir una «expresión interna». El contacto íntimo, jamás será otra cosa que la observación. ¿Quién mira?

Se apodera el ego del recién llegado a la cuna, porque desatiende la consciencia pura. Se arrincona el palpitar que la familia y el estado y la religión y la tecnología, imponen como «otra realidad» que toma forma de telaraña que tejen entre todos, aislando al ser humano de su misma humanidad y potencialidad. Somos volcanes que entran en erupción o permanecen apagados e inactivos toda la vida. ¿De quién depende?

El «despertar» es darle tiempo y espacio a la energía vital. Permitir mirar con los ojos del alma activada. El despertar de la consciencia es justamente regresar a la inocencia infantil, a la pureza del ser total. Basta con apagar la influencia externa. Se trata de ponerse frente al espejo y observarse fijamente hasta que de repente, estás dentro del espejo. Te has trasladado al otro lado y, desde ahí es que te miras y te ves completamente desnudo. Si te haces responsable y confías en tus atributos, dones naturales y talentos particulares ¡entras en erupción! Jamás vuelves atrás. Decides tomar el timón de tu existencia en la Tierra.

El «segundo nacimiento» está presente en las Escuelas Alternativas Solidarias para los niños y los adolescentes. Pero este punto de partida, también está disponible para los adultos y los ancianos. Cada uno de nosotros estamos a un nivel y transitamos por un «momento existencial» concreto. Conectar con la vida auténtica brinda serenidad y una dicha increíble. Nos encanta ser el desencadenante de la plenitud humana que pasa por el empoderamiento ciudadano para propiciar el entorno que favorece el hallazgo.

La comprensión de la soberanía legítima es el «CLIC» que hace que toda la programación que ha afectado negativamente la vida hasta la fecha ¡caiga! Desaparece el holograma. Somos capaces de emprender, crear, transitar por el mundo con la propia melodía y el ritmo que establecemos por nosotros mismos. Así es como se habita la quinta dimensión. Sin necesidad de forzar nada. Sin la urgencia de ninguna lucha. Sin agresiones violentas, rebeliones o revoluciones. Actitud y conducta.. vibración del alma humana. ¡Nada más!

Entonces es que inicia la expresión de nuestro ser. La manifestación de la energía vital que nos caracteriza a cada uno de manera peculiar. En vez de leer citas celebres o libros de personajes ilustres.. ¡nosotros escribimos! Redactamos nuestro sentir y lo compartimos generosamente sin avergonzarnos, sin imponerlo a nadie como ley.

Sentimos y pensamos y decimos y hacemos y.. la actuación refleja el palpitar interno que se despliega en la comunidad. Es la intimidad del alma en armonía con el mundo y el cosmos. Somos consciencia que se manifiesta. Energía que configura la obra que como artistas protagonistas desempeñamos con agrado. Con el compromiso alineado a las premisas de la ley natural y los principios humanistas. El mundo saludable y pacífico surge de la armonía convivencial que empieza en la paz interior, en el silencio que se aprovecha para la introspección. Un acto singular que ocurre en la solitud, sin intermediarios.. a solas con nosotros mismos y la fuente universal.. en compañía de la mayor expresión de Dios.

Somos energía que se expande porque fluye de manera natural. Ninguna incomodidad, por que ya nunca nos tragamos las mentiras. Descartamos colaborar con la hipocresía y, cuestionamos, analizamos e investigamos. Medimos las consecuencias de los actos antes de tomar una posición y desarrollar una actividad. ¡Adiós al piloto automático! Las elecciones parten de nuestras entrañas, de los propios criterios y convicciones, sabiendo que somos maestros y alumnos. Estamos por encima de cualquier expresión de control y dominación o manipulación, porque nos hacemos responsables de nosotros mismos. Evitamos traicionarnos, fieles a nuestra naturaleza y, asumimos el hecho con una amplia sonrisa de agradecimiento ante la oportunidad.

¡Dueños de nuestro propio destino! Destino que vigilamos concienzudamente, con exigencia y vigor y rigurosidad desde los Juicios Populares Soberanos para advertir fallas y errores y corregir las causas que provocan efectos negativos y destructivos, contraproducentes para los habitantes del territorio. ¡Localítica!

Las comunidades naranja toman el lugar que les corresponde en este nuevo ciclo de nuestra especie. Estamos ante un cruce de caminos y, lo que suceda en los próximos ocho años, determinará el nuevo modelo de civilización. El acimut comunal son las expresiones vitales de los hombres y las mujeres que se unen y reúnen entorno a la dinámica de la espiritualidad creativa de aplicación práctica que se refleja en el esquema ágil y flexible que protagonizamos. Se trata de la Agenda Ciudadana Municipal Transformadora que transgrede el Sistema que ha sido corrompido y requiere de una revisión y actualización inmediata.

La actuación más coherente nunca puede ser la obediencia para la esclavitud. Más control y vigilancia y mayores opciones para dominar y explotar a los ciudadanos.. lo único que hace es evidenciar la vida miserable que se consolida para condenar a la especie humana a una tiranía absoluta. A unos niveles de abuso siniestro y perverso sin precedentes en la historia de crueldad vista en etapas anteriores.

La armonía convivencial y el mundo saludable y pacífico, únicamente puede manifestarse desde la sociedad que se mejora a sí misma sin recurrir a máquinas y artilugios virtuales.

La sociedad que comprende los principios humanistas y actúa acorde a la ley natural, ofrece el ambiente propicio para los dones naturales y la plenitud existencial.

El equilibrio entre el individuo y el colectivo, la comunidad y el sistema actual, el ser humano y la Naturaleza, la energía vital y los artificios tecnológicos, son la clave que el acimut comunal ha sabido armonizar desde la cooperación de los participantes. Sinergia constante en igualdad de oportunidades para todos los habitantes del territorio. Simbiosis entre las almas enamorada de la vida a plenitud de facultades. Esto procesamos, en vez de los protocolos coercitivos tan típicos de la autoridad arbitraria. Por ello hablamos de humanizar la autoridad desde la política vanguardista que integra la ética de la virtud humana, así como el amor y la verdad, en la gestión pública que se desmarca de la política de la vieja guardia que nos ha metido en este atolladero sin sentido. Por sometimiento voluntario. ¡Auto impuesto por dejadez y abandono!

El Sistema actual que organiza la vida del mundo en la Tierra existe en clara oposición a la ley natural. Ha creado ciudadanos indiferentes ante los demás, pero con apego al estatus y las posesiones, menospreciando sus propios tesoros internos. La credibilidad del ser humano nunca puede ser la «reputación on line». La música son las matemáticas de las notas, y, las computadoras pueden crear melodías y sinfonías a través de los algoritmos, sin embargo, el sonido será metálico ¡frío! Del todo insulso, porque le faltará la sensibilidad de la interpretación. Así se resume todo: las «leyes vigentes» jamás han sido el reflejo de la ley natural que viene simbolizada por la sensibilidad. Sin la naturaleza humana impresa en «las cosas del mundo» será imposible alcanzar nada de valor real.

Libre albedrío: consciencia de la verdad, de la sabiduría, del amor y la belleza. Soberanía legítima que es dignidad, armonía expresada y manifestada.. frente al miedo y la falsedad, las estructuras artificiales y la reglas para explotar y esclavizar debido al laberinto de la ignorancia. Debido a las ilusiones del sistema: dinero, justicia, educación, sanidad, etc.

¡No! Aprende a decir NO. No te dejes atrapar.. ¡ahora puedes escapar! ¿Nos acompañas?…

by Aldo

Fundador del acimut comunal. Coordinador de la agenda ciudadana municipal transformadora. Interlocutor para la divulgación de los principios humanistas y la ley natural. Armonía con la innovación social que garantiza la dignidad y libertad de los ciudadanos, así como la ética y la virtud suscrita en la gestión pública desde la administración local del territorio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Hagamos de nuestra comunidad un lugar mejorcontacto@acimutcomunal.info

Municipales 2023 - España
Envía carta de motivación
De entre los habitantes
Memoria para elecciones

Tu opinión importa, todos somos de valor.